Grecia. Un problema que arrastra a todos

El euro corre un serio peligro

Los ministros de Finanzas de los 16 países de la Eurozona se reunirán el lunes por la noche en Bruselas tendrán en ese momento una primera discusión sobre el «programa de estabilidad» de Grecia, revelado el jueves.

Ese plan, que detalla las medidas previstas por el país para sanear sus cuentas públicas, debería ser presentado en esa ocasión por el ministro de Finanzas griego, Georges Papaconstantinou, a sus homólogos.

El programa prevé recortar el déficit público de 12,7% del PIB (Producto Interior Bruto) en 2009 a 2% en 2013, gracias a una serie de medidas de austeridad.

Sin embargo, este programa, juzgado de «muy ambicioso» por algunos analistas, no ha logrado frenar realmente los temores.

El rendimiento de la obligación griega a 10 años subió por encima del 6% por primera vez desde marzo de 2009, lo que lo sitúa al doble de la tasa de referencia para los préstamos del Estado alemán.

El mensaje parece ser claro: los inversores reclaman una prima de riesgo mucho más elevada para prestar dinero a Atenas.

En medio de todo tipo de especulaciones, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Jean­Claude Trichet, rechazó con firmeza la idea de una salida de la Eurozona de Grecia u otros países en dificultad financiera, subrayando sin embargo que los interesados deben arreglarse solos para sanear sus cuentas.

Pero la canciller alemana, Angela Merkel, rompió un tabú al decir que temía que el euro «atraviese en los próximos años una etapa muy difícil».

«¿Cómo vamos a respetar el pacto de estabilidad? (el instrumento europeo que limita los déficits fiscales nacionales al 3% del PIB)», se preguntó, agregando: «El ejemplo griego podría aportarnos fuertes, muy fuertes limitaciones».

Las dificultades de Grecia tienen lugar en momentos en que los europeos se esfuerzan en dar garantías sobre sus déficits, que se han degradado con fuerza a raíz de la crisis.

En principio, la idea es comenzar a reducirlos a más tardar a partir de 2011, si las circunstancias lo permiten.

La crisis en Grecia amenaza además con convertirse en una prueba para la cohesión de la Eurozona, nacida en 1999, ya que hay otros países, como Portugal, cuya salud fiscal también preocupa.

Si bien el gobierno portugués rechazó todo paralelo con Grecia, la agencia de calificación financiera Moody’s comparó a los dos países, estimando que corrían el riesgo de «una lenta muerte» económica.

En lo inmediato, los ministros de Finanzas de la Unión Europea (UE), que se reúnen el lunes, van a presionar a Grecia para que se ocupe «de manera prioritaria» del problema de la confiabilidad de sus estadísticas económicas según un proyecto de texto.

En un informe publicado el martes, la Comisión Europea criticó a Grecia por «graves irregularidades» en sus estadísticas.

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