De la Rúa pidió "patriotismo" y horas después renunciaron varios ministros

Argentina mantiene la convertibilidad

Anoche el presidente De la Rúa pidió «patriotismo». Un rato después renunciaban entre otros, su ministro del Interior, Federico Storani (la izquierda de la UCR), el ministro de Desarrollo Social, Marcos Makón (Frepaso), la viceministra de Interior, Nilda Garré (Frepaso), la secretaria de Ciencia y Técnica, Adriana Puiggrós, la secretaria de Derechos Humanos, Diana Conti, Graciela Fernández Meijide, vicejefa del gabinete de ministros y el secretario general de la Presidencia, Ricardo Mitre (Frepaso).

Storani lo hizo antes de que López Murphy anunciara por cadena de radio y televisión un recorte del gasto público de U$S 2.220 millones este año y quizás de U$S 2.845 el año próximo.

López Murphy, ante las cámaras, lo primero que dijo fue: «Salir de la convertibilidad sería un error de proporciones impensables».

Argentina debe pagar este año 11.500 millones de dólares en intereses de la deuda externa y tiene un presupuesto de U$S 21 mil millones.

Básicamente las medidas anunciadas fueron las siguientes:

Ahorro de U$S 890 millones, mediante eliminación y reducción de pensiones graciables, asignaciones familiares, y beneficios tributarios.

Recorte de U$S 360 millones (este año) en lo asignado a las Universidades estatales. El año próximo el recorte será de U$S 541 millones.

Recorte en U$S 970 en lo asignado a las provincias.

Modificación al pago de los maestros.

Eliminación de fondos especiales asignados a las economías regionales.

Postergación del pago de nuevas jubilaciones.

Limitación de U$S 600 a los jubiliados que estén trabajando.

Posibles despidos de funcionarios públicos (se manejan 50 mil).

Privatización del banco Nación y de la Lotería nacional.

Reducción del presupuesto de la secretaría de inteligencia del Estado.

Ahorros en el Ministerio de Salud por eliminación de programas.

Eliminación de exenciones tributarias a la TV por Cable, espectáculos artísticos, cinematográficos y deportivos.

Eliminación de exenciones tributarias a cooperativas y fundaciones.

Eliminación de exenciones a combustibles en la Patagonia (sur del país).

En su alocución a la nación anunció una lucha frontal contra la evasión. El ministro dijo: «Búsqueda y castigo para los evasores».

La meta de estas medidas es corregir un déficit que alcanzó U$S 739 millones en el primer trimestre. El ministro planteó también la reducción de los costos laborales y la eliminación de convenios, lo que significa una mayor flexibilización en el área del trabajo. Para lograr una mayor reactivación, anunció que será posible la reducción de impuestos, una vez que se logre contener y bajar el gasto público.

Se fue el Frepaso

El plan de López Murphy posee una segunda ronda de reformas estructurales de mediano plazo.

Daniel Artana, el viceministro de Economía, dijo que aún no conocen qué cantidad de empleados públicos perderán su trabajo con esa reforma pero explicó que la mitad de esos ahorros se aplicarán a la reducción de impuestos nacionales. A pesar de que no habrá despidos, la decisión de eliminar incentivos a la producción de tabaco, subir un impuesto a los combustibles en la región sur del país y recortar el presupuesto de la universidad pública son medidas que le traerán dolores de cabeza al equipo económico en las próximas semanas. El temor de los inversores es que las duras medidas generen una ruptura en la gobernante Alianza, la coalición en la que a duras penas conviven la Unión Cívica Radical –a la que pertenece De la Rúa– y el izquierdista Frepaso.

Durante 2000, el ex ministro de Economía, José Luis Machinea, aplicó gradualmente un plan de ajuste fiscal que incluyó alzas de impuestos y rebajas salariales, pero esas impopulares medidas no impidieron que el déficit público finalmente rebasara en 2.000 millones de dólares lo que se proyectaba a principios de ese año. Mientras se desarrollaba el anuncio, trascendieron las renuncias de los ministros de Desarrollo Social, Marcos Makón (Frepaso, izquierda), y del Interior, Federico Storani (UCR), así como del secretario general de la Presidencia, Ricardo Mitre (Frepaso), en desacuerdo con el draconiano plan de ajuste. Carlos Ruckauf, gobernador peronista (oposición) de la provincia de Buenos Aires (principal distrito) expresó «que Dios ilumine el Presidente» pues esta situación «es muy delicada». Adelantó que envió una carta al presidente Fernando de la Rúa para proponerle, sin mayores precisiones, «un plan social, económico y político que, creo, debe adoptar».

Dos horas antes, el Presidente había pedido por televisión un «acuerdo histórico» entre todos los sectores para lograr que la economía salga de la recesión de casi 40 meses.

Por su lado, el diputado Rafael Flores (Frepaso, integrante de la coalición de gobierno) aseguró por televisión que «estamos francamente indignados». Añadió que «repudiamos el rumbo general de la política económica y respaldamos la decisión de los funcionarios que se van del gobierno y reclamamos que, como Alianza, se cumpla con lo que se prometió a los argentinos».

En forma más específica, Flores señaló sobre los recortes anunciados que «para nuestra región (la Patagonia) es un golpe tremendo, sobre todo por el subsidio al gas eliminado».

A su vez, el secretario general de la central obrera CGT «dialoguista», Rodolfo Daer, pronosticó «una ola de despidos sin precedentes, con el agravante de la crisis política que en lugar de construir alternativas para el crecimiento, busca equilibrio fiscal donde no hay actividad económica».

Asimismo, la Confederación de Trabajadores de la Educación (Ctera) aprobó anoche un paro por 48 horas los días martes y miércoles próximos.

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