Dólar: imparable caída
El dólar siguió cayendo ayer en un mercado por demás ágil y en un momento en que no se sabe por cuánto tiempo más la tasa directriz en Estados Unidos seguirá en cero.
La causa principal de la baja del dólar parece ser, sin duda, la diferencia entre la tasa de política monetaria del BCU, situada en 8%, y la de EEUU, que oscila entre cero y 0,25%. Un diferencial tan grande hace que ingresen capitales en dólares, los cuales se pasan a pesos y se colocan en el BCU a 8% (o valor cercano). Posteriormente, esos pesos más intereses se venden y se vuelve a comprar dólares, los cuales, y por la fuerte presión, están más bajos que cuando se produjo la venta inicial, o sea el ingreso. Esto redunda en ganancias extraordinarias, en especial para los bancos.
Ayer, el dólar bajó 0,67% cotizando a $ 20,56 el mercado interbancario, contra $ 20,70 del cierre previo.
En la pizarra al público, la divisa estadounidense bajó 10 centésimos para situarse en 20,30 pesos para la compra y 20,90 para la venta.
El monto operado fue importante y casi récord: 30,7 millones de dólares, con compras del Banco Central por 20 millones. En lo que va del año el dólar ha bajado 18,42%. Por otra parte, la situación se puede revertir si la Fed vuelve a aumentar la tasa directriz, lo que podría suceder a mediados del año próximo. Luego de un año de unanimidad sobre el rumbo a seguir, los dirigentes de la Reserva Federal (Fed) estadounidense parecen divididos sobre la orientación acerca de su política monetaria. Thomás Hoenig, presidente de la Fed de Kansas City (Kansas, centro), una de las 12 antenas regionales del Banco Central, defendió el 6 de octubre la idea de una rápida suba de la tasa directriz, juzgando con que la misma todavía sería «muy complaciente» a 1 o 2%.
En virtud de la rotación entre los dirigentes de las Fed regionales, Hoenig será en 2010 uno de los miembros con derecho a voto en el FOMC.
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