Inversión de U$S 360 millones en rutas
Acotó que este impulso ha permitido emprender un camino de desarrollo en las áreas económica y turística.
Recordó que el sistema de concesión de obra pública se comenzó a aplicar a fines de 1998, cuando comenzó a notarse una importante recesión en el país y se empezó a buscar vías alternativas para la construcción de un conjunto de obras de infraestructura que no puede financiar el Estado. «Como sucede en todos los países», el Estado recibe «un conjunto de demandas que son muy superiores a su capacidad de respuesta».
«Enfrentados a esta situación anotó se recurre a actores privados para que inviertan, aporten capital y realicen la obra, recibiendo luego un beneficio a través de un cánon o un peaje, como es el caso de las carreteras».
Estos acuerdos generalmente tienen un plazo de 30 años, el máximo establecido por ley, tras lo cual la obra vuelve a la órbita del Estado.
Pasadores indicó que en ocasión de la crisis de 2002 se comenzó con el proceso de creación de la Corporación Vial del Uruguay, generando un sistema de concesión de obra pública. Se trata de una empresa privada, una sociedad anónima, cuyo capital accionario pertenece, en un cien por ciento, a la Corporación Nacional para el Desarrollo.
A partir de allí se concesionó un conjunto de obras por un período de 18 años, hasta 2020, transitando ahora el octavo año de estos contratos; actualmente, además, se están gestionando 13 de los 15 peajes que hay en las rutas nacionales.
En materia de gestión, explicó que hasta el momento se ha invertido una suma de 360 millones de dólares, sin contabilizar la carga impositiva, habiéndose recurrido al financiamiento externo e interno. Dijo que la Corporación Andina de Fomento, a través de dos préstamos, aportó 70 millones de dólares y está en aplicación un préstamo de cien millones de dólares del Banco Interamericano de Desarrollo.
En cuanto a las ventajas que ofrece la CVU, Pasadores destacó que es sabido por todos que las tramitaciones licitatorias del Estado son engorrosas y, por ende, cualquiera de ellas puede llevar más de un año. Ello no ocurre con la Corporación, ya que dentro de un marco de absoluta transparencia los procesos son más ágiles y expeditivos, con amplia difusión en todos los sectores interesados.
Complementariamente, desde el punto de vista del manejo financiero se han implementado acciones que apuntan a corregir situaciones irregulares del pasado, como el pago en fecha de las obligaciones. «En 28 días de presentadas las facturas la CVU cumple con el pago, lo que no sólo le ofrece garantías a la empresas sino también opera sobre el precio final que termina pagando la sociedad por la obras», precisó Pasadores.
«No hay especulaciones de tipo financiero, ni sobreprecios», acotó.
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