Lockart rememoró que fue "por una coincidencia de la vida" que logró conocer a su Akhal Teke.
«Estando en un aeropuerto de Brasil compré una revista de caballos para entretenerme y me encuentro con esta raza. De esto hace casi tres años. Empecé a estudiar, a leer, a ver los pedigrí, sus características, sabía que los mejores animales estaban en Rusia, pero allá hay algunas enfermedades exóticas y se hacía difícil traerlo a Uruguay. Por los contactos que hice a través de Internet encontré este caballo, que era nacido en Rusia, pero fue llevado a Estados Unidos cuando tenía dos años.
Por intermedio de los contactos, conocí a unos criadores rusos, fui al campo de ellos, vi al caballo, me gustó, y lo compré, de esto hace dos meses. Cuando vino para acá tuvo que pasar dos cuarentenas. Son muy afectuosos, de reconocer un solo dueño, y tienen una nobleza exacerbada», dijo Lochart, tras lograr el primer galardón en el Prado.
Compartí tu opinión con toda la comunidad