Bien posicionado frente a la crisis
Uruguay está bien posicionado frente a la crisis internacional y el crecimiento se reduce en menor medida que en el resto de la región.
Tales algunos de los conceptos vertidos en un informe sobre la economía uruguaya realizado por el banco BBVA.
En el mismo se indica que la desaceleración de la inflación amplía el margen de maniobra del Banco Central y la baja del precio del petróleo alivia las presiones sobre el resultado fiscal.
Por otra parte se señala que si bien se frena la actividad económica, hay un escaso impacto del desempleo en los ingresos de las familias, en un contexto donde la inflación en parámetros razonables. No obstante se reconoce la existencia de un sensible deterioro de las cuentas fiscales, pero «Uruguay no tendría problemas de financiamiento en el corto plazo».
En materia de comercio exterior, el informe señala que los términos de intercambio mejoran para Uruguay y a pesar de la diversificación, la balanza comercial es deficitaria.
Sobre el tipo de cambio real, el informe indica que el mismo está en línea con el equilibrio de largo plazo y se mantendrá estable con una leve depreciación hasta fin de año.
En cuanto al sistema financiero indica que el mismo está «altamente dolarizado con fuerte presencia extranjera» y «se profundizó la preferencia por la liquidez (NdR: depósitos a la vista) y la moneda extranjera»
Las proyecciones
Según las estimaciones del BBVA, el dólar terminará a fin de año (valor interbancario) en los $ 23,30 y para el 2010 en $ 26,65.
Por otra parte prevé una caída de 0,8% en el PBI para este año y una suba de 1,4% para 2010.
En el caso de la inflación, la variación del IPC sería este año de 6,8% y el año próximo de 7%.
Los salarios tanto públicos como privados tendrían un incremento del 15% este año y 7,8% en 2010.
La estimación del déficit de la balanza comercial se ubica en U$S 1.764 millones y para 2010 en U$S 1.802 millones.
La tasa de desempleo estimada por el BBVA es de 8,6% para este año en promedio y 7,8% para el 2010.
Otras consideraciones
En su resumen, el BBVA indica que luego de 18 trimestres de crecimiento sin interrupciones, la economía uruguaya sufrió un freno abrupto a partir del recrudecimiento de la crisis internacional. «La economía se contrajo en el primer trimestre de 2009 por impacto de la menor demanda externa y la caída de la confianza doméstica que frenaron la inversión. Sin embargo, la mejora en las condiciones internacionales y en el precio de las materias primas en la segunda mitad del año atenuará el impacto de la crisis, haciendo que el PIB se contraiga sólo 0,8% en 2009, creciendo 1,4% en 2010″.
Acota que «las preocupaciones por las presiones inflacionarias se han reducido notablemente tras la baja de precios internacionales de las materias primas y la desaceleración de la actividad. A diferencia de años anteriores, el incremento de los precios al consumidor se ubicará por debajo de la banda superior de la meta del BCU en 2009. La revisión a la baja de las expectativas inflacionarias le permitió al gobierno relajar gradualmente la política monetaria y comenzar a ajustar las tarifas de energía y transporte que se habían congelado para no exacerbar las presiones inflacionarias».
Para el banco español «esta política se mantendrá en lo que resta del año con la consiguiente mejora en el resultado de las empresas públicas (Ancap y UTE), también beneficiado por la caída del precio del petróleo y la moderación de la sequía que afectó al país en 2008. Sin embargo, no será suficiente para evitar un deterioro de la solvencia fiscal. La recaudación impositiva reflejará la ralentización de la actividad, pero los gastos en remuneraciones y seguridad social crecerán en mayor medida debido a los aumentos salariales otorgados hacia finales de 2008. Así, el déficit consolidado del sector público aumentará al 2,5% del PIB en 2009, lo cual resulta financiable en base a los mercados domésticos y multilaterales. De hecho, las colocaciones de deuda que preventivamente hizo el gobierno, cubren las necesidades de financiación del sector público hasta mediados de 2010.
La caída del precio del petróleo respecto a 2008 traerá un alivio, no sólo para las cuentas fiscales, sino también para el déficit comercial, contrayendo las importaciones más allá de la declinación en la actividad económica. Las colocaciones uruguayas de carnes, lácteos y granos, de baja elasticidad de demanda, se verán relativamente menos afectadas que las exportaciones de otros países con lo cual el déficit en cuenta corriente se reducirá al 0,2% del PIB».
Sobre el tipo de cambio se indica que «se depreció menos que otras monedas de la región, luego de la quiebra de Lehman Brothers. La rápida recuperación del real brasileño en lo que va de 2009, ha dejado la competitividad del peso uruguayo en niveles similares a los pre-crisis y cercana a sus valores de equilibrio. Esperamos que la moneda se mantenga estable en lo que resta del año, en línea con la trayectoria esperada para el Real brasileño y los diferenciales de inflación.
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