Baja el dólar en Uruguay y sube en Brasil
El dólar cayó 0,25% ayer, al cotizar a 23,501 unidades por dólar en el mercado interbancario, contra 23,56 el cierre previo.
En la pizarra al público, la divisa estadounidense bajó 10 centésimos, para situarse en 23,20 pesos para la compra y 23,80 para la venta. El volumen de operaciones fue de 8 millones de dólares, sin participación del Banco Central.
En lo que va del año, el dólar bajó 3,61%. La divisa brasileña, el real, se desvalorizó 1,37% ante la moneda estadounidense, al cerrar ayer a 1,963 unidades por dólar, informó la Bolsa de Mercaderías y Futuros (BMF) de Sao Paulo.
El viernes, el real había avanzado 0,62% a 1,936 unidades por billete verde cerrando una semana fluctuante en la que registró ganancias por 1,91%. En lo transcurrido de 2009, el real acumula una valorización de 17,83% respecto del dólar, al cerrar el último día de 2008 a 2,313 por billete verde. El real perdió 23,17% en 2008 frente a la divisa estadounidense. No obstante, en lo que va de gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva (desde el inicio de su primer mandato el 1º de enero de 2003) tuvo una apreciación de 79,98%. La moneda argentina se apreció ayer 0,26% a 3,80 pesos por dólar, según el promedio de bancos y casas de cambio.
El Banco Central viene interviniendo en el mercado con una política que denomina flotación administrada, sin evitar una devaluación gradual de la moneda con respecto al dólar. El gobierno brasileño previó este lunes que la economía del país crecerá 4,5% en 2010, como resultado de las medidas de estímulo a la producción para hacer frente a la crisis económica mundial.
El «primer semestre fue de ajuste de la crisis y ahora ya estamos saliendo» de esa situación, señaló el ministro de Economía, Guido Mantega.
Por ello, en «2010 la economía brasileña estará en condiciones de crecer 4,5%, y en 2011 un 5%», proyectó Mantega. En «estos nueve meses (desde el estallido de la crisis) tomamos varias medidas de impacto y repercusión» que «fueron eficientes y surtieron efecto», estimó. Durante una crisis que «puso a la economía brasileña a prueba», Mantega destacó que el gobierno llevó adelante una política anticíclica para fomentar la producción, con la que bajaron las tasas de interés y los tributos, y se aumentaron el crédito y la inversión pública. Fueron «medidas que estimulan demanda, el consumo en sectores estratégicos», afirmó.
En presencia del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, el ministro de Economía anunció también nuevas medidas que mantienen el objetivo de estimular el consumo y la producción. De esta manera se prorrogó la exoneración de impuestos a bienes de capital y consumo, como vehículos, electrodomésticos y materiales de construcción, y se exoneraron 70 nuevos ítems. El gobierno también prevé estimular el sector de inversiones, por lo cual los bancos públicos (Bndes, Caixa Económica y Banco do Brasil) bajarán tasas de interés a los créditos a pequeñas y medianas empresas.
Y, finalmente, conservarán programas sociales de subsidio «para mantener la demanda y el consumo», afirmó Mantega.
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