No para de crecer la inversión en el país
Paradojalmente, o quizá no tanto, en los primeros 5 meses de este año en que la crisis global agudiza sus efectos sobre nuestro país, el volumen de proyectos de inversión no deja de crecer. Incluso se espera superar lo alcanzado en 2008, que fue récord en la materia. Sumadas las inversiones de 2008 y 2009 se generarán más de 8.000 puestos de trabajo directos y una cifra cercana a 4.000 de empleos indirectos.
Mientras desde un semanario se volvía a insistir en sembrar la desconfianza y se afirmaba que las inversiones se postergarían o retrasarían, las cifras de lo que va de 2009, señalan que se superó las inversiones del mismo período de 2008 y que la confianza se mantiene intacta. En lo que va del año, la Unidad de Apoyo al Sector Privado (Unasep), del Ministerio de Economía, aprobó unos 170 proyectos, por más de U$S 570 millones. Cabe recordar además que sólo en 2008 se recibieron inversiones por U$S 1.058 millones con la presentación de 310 proyectos, cifras que se estima serán superadas este año.
Cambio institucional
La Unasep fue creada en 2007 para dar mejor respuesta y claridad a las inversiones, acompasando la institucionalidad a la nueva reglamentación de la Ley de Inversiones, que propició la recepción de nuevas inversiones como no conoció nunca nuestro país. La función central de esta nueva unidad ministerial es brindarle asesoramiento a los inversores, nacionales o extranjeros, en todas las necesidades que puedan tener en relación a su proyecto.
En tal sentido, su primera tarea fue promover un nuevo régimen de inversiones, que sustituye la vieja reglamentación que promovía beneficios en determinados sectores industriales, dejando de lado entre otros a las pequeñas y medianas empresas.
El director de Unasep, Alvaro Inchauspe, explicó que el importante aumento de proyectos presentados que se percibe en comparación con años en los cuales regía la vieja reglamentación muestra el interés de las Pymes para acceder a este tipo de beneficios. Desde enero de 2008 hasta abril de 2009 se presentaron proyectos por 1.200 millones de dólares, de los cuales las grandes empresas representan 787 millones y las Pymes 445 millones. En cantidad de empresas, las Pymes son el 54% del total de proyectos presentados. «Esto da la pauta de que se hizo al régimen más accesible a las pequeñas y medianas empresas», explicó. Existe, además, un control exhaustivo de cómo se concretan las inversiones, ya que los beneficios fiscales a los que acceden responden a dineros públicos y a un sacrificio fiscal muy importante, enfatizó Inchauspe.
Ponderación racional
En el análisis de los proyectos presentados se otorgan puntos por empleos directos generados; inversiones en innovación, investigación y desarrollo; por inversiones en tecnologías más limpias y por el impacto que el proyecto tendrá en la economía del país, para de ese modo acceder a exoneraciones tributarias y otros beneficios, independientemente de quien se presenta, cortando las viejas lógicas clientelísticas que primaron con anterioridad. Los beneficios incluyen la exoneración al impuesto al patrimonio, en el caso de los activos fijos muebles por toda su vida útil. Además, se tendrá la posibilidad de introducir al país activos fijos elegibles sin abonar tributos aduaneros, siempre y cuando no haya una empresa uruguaya que haga ese mismo tipo de bienes.
Otro de los beneficios relacionados a la obra civil es la posibilidad de exonerar el 100% del IVA sobre la construcción. Y el mayor beneficio es la exoneración del Impuesto a la Renta de las Actividades Económicas, desde un 51% hasta un 100% de la inversión en un plazo de 3 a 25 años dependiendo del monto de la inversión. «Cuanto más grande sea la inversión, a más beneficios podrá acceder, porque mayor impacto va a tener», afirmó. En otro orden, en relación a la inversión extranjera directa 2008 mostró un incremento explosivo del orden de 2.000 millones de dólares, cuando 10 años atrás se encontraba cercano a los 200 millones.
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