Surgen nuevas divergencias sobre la Segunda Terminal
La empresa Montecon fundamentó en la Comisión de Transporte de la Cámara de Diputados, al ser consultada sobre la Segunda Terminal de Contenedores, que «el proyecto de ley de subasta, tal como fue aprobado en el Senado de la República, genera una inequidad competitiva entre una y otra Terminal que significa cientos de millones de dólares» por lo que concluyó que tal como viene del Senado «la segunda Terminal es inviable».
Diferencias
El presidente de Montecon, Alejandro Gorostidi explicó a los legisladores que, solamente por concepto de Pago Inicial e Inversiones en Obras Civiles ya se genera una desigualdad de 139 millones de dólares. Detalló asimismo que el canon por contenedor muestra 11,71 dólares de diferencia a favor de la primera Terminal, el Canon variable por 30 años: 97 millones y el Canon Variable por contenedor 8,18 dólares.
En cuanto al Canon Anual Fijo por contenedor se cobra 3.04 dólares más a la segunda mientras que el costo de las inversiones más el canon a 30 años suma 272 millones de diferencia.
Destacó también que en el rubro «obras recibidas de la ANP», mientras la Terminal actual recibió un muelle y 8,5 hás, la nueva no recibirá ni muelle ni terreno por lo que, mientras la Terminal actual debía construir obligatoriamente en 8 años 1 muelle y contar con 13,2 hás, la nueva debe construir dos muelles y 24 hás. desde el inicio.
Competitividad y viabilidad
Gorostidi declaró a LA REPUBLICA «es tan grave la situación de afectación de la competitividad del proyecto, que incluso el costo proyectado por contenedor movido estaría por encima de lo que es el entorno de precio de venta de mercado de un movimiento de trasbordo. Esto así seguro que no arranca, o por lo menos para ningún operador serio».
Seguidamente explicó que «es importante tener en cuenta que un contenedor de trasbordo tiene 4 movimientos en Montevideo (2 veces vacío y 2 veces lleno), además de un mínimo de 2 movimientos en el puerto de origen de la carga (1 movimiento vacío y otro luego de cargado) y 1 movimiento en el puerto de destino. Los contenedores de trasbordo no vienen a Montevideo para que les agreguemos costo, sino para que les agreguemos valor. Si el proyecto no lograra captar trasbordos, entonces el volumen proyectado de demanda se «esfumaría». Al caer el volumen y sólo poder captar carga doméstica (exportación e importación), esta debería «soportar» un costo aún mayor (ya que habría que amortizar las inversiones y canon fijo en una cantidad menor de contenedores). El resultado es que se castiga al comercio exterior uruguayo, o que incluso sea tan alto el precio que ni siquiera se puedan vender los servicios para cargas destinadas/originadas en Montevideo».
Advirtió que «así como van planteadas las cosas se ha hecho una selección adversa. El foco de los interesados se reduce. Los desplazados en primer lugar son quienes aspiran a prestar servicios de manera eficiente y competitiva, para captar trasbordos de múltiples líneas marítimas que operan en la región».
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