CREDIT SUISSE Y UBS SE RETIRAN DE LA BANCA OFFSHORE EN EEUU
Crece la tensión entre Suiza y la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE). El pasado domingo 12 de abril, los helvéticos amenazaron con tomar sanciones contra la organización que la colocó en una lista gris de otros centros financieros que se han comprometido a acordar estándares internacionales en el plano fiscal pero que todavía no los han implementado sustancialmente. Después de haber bloqueado el miércoles pasado una suma de 136 mil euros destinados a la OCDE, Suiza podría frenar el proceso de su cooperación con China, India y otros países emergentes. Las autoridades suizas podrían igualmente frenar el pago de su cotización anual a la OCDE, de alrededor de 10 millones de francos suizos (unos 6.5 millones de euros) o impedir en el año 2011 la reelección de su secretario general, el mexicano Ángel Gurría.
Mientras Suiza entiende haber sido traicionada por la OCDE y considera no haber sido suficientemente informada a tiempo, la organización internacional deploró el jueves pasado, a través de una carta, que Suiza no haya firmado hasta ahora «un solo acuerdo para el intercambio de información fiscal conforme a los estándares de la OCDE».
Por su parte, el ministro alemán de Finanzas, Peer Steinbrück, estima que Suiza no aporta suficientes impuestos originados por depósitos de ahorro en los bancos helvéticos. El ministro alemán estima que si se aplicaran las directivas de la OCDE, Suiza debería verter a Alemania 2 mil millones de euros por depósitos de origen alemán en el país vecino. En el 2008, Suiza sólo vertió 80 millones de euros, afirmó Peer Steinbrück. El ministro alemán afirmó que sus compatriotas tienen «alrededor de 200 mil millones de euros» en las cuentas suizas. Sobre la base de un interés anual del 4%, eso daría unos 8 mil millones de ganancias por ese ahorro», calculó Steinbrück, por lo que estimó que su país debería recibir unos 2 mil millones de euros por los impuestos que eso genera.
Suiza tiene ya una lista de 14 países interesados en renegociar acuerdos fiscales con ella. En el caso de la Unión Europea (UE), los helvéticos prefieren negociar de forma individual con cada país, no como bloque, ya que cada acuerdo firmado es diferente.
Sin embargo, los acuerdos firmados por Suiza hasta ahora imponían siempre una cláusula que aclaraba que la información bancaria no sería compartida para fines fiscales. Y es esto lo que debería llevar a una reforma constitucional.
El Credit Suisse y UBS, en retirada
El banco suizo Credit Suisse comenzó a cerrar las cuentas offshore de clientes estadounidenses que no declararon su dinero al fisco norteamericano. El banco suizo posee entre 2.500 y 5.000 clientes estadounidenses con dichas cuentas no declaradas, por un monto global de alrededor de 3 mil millones de francos suizos (alrededor de 2 mil millones de euros).
El Credit Suisse propuso a sus clientes transferir las cuentas a su filial de gestión en CS Private Advisors, que señalará su existencia al fisco norteamericano o hacerles un cheque para cerrar sus cuentas. Un responsable del Credit Suisse, que pidió mantener su anonimato, declaró que el banco no hace más que aplicar por el momento la nueva «tolerancia cero» de las autoridades norteamericanas, pero que están tratando de retirarse de las actividades de banca offshore en los EEUU.
El otro gran grupo bancario suizo, la Unión de bancos Suizos (UBS), ya anunció que dejaría de ofrecer servicios de banca offshore a los ciudadanos de los EEUU. El fisco norteamericano pretende que la UBS levante el secreto bancario para los aproximadamente 50 mil clientes sospechosos de fraude fiscal. La justicia norteamericana le dio plazo a la UBS hasta el 30 de abril para organizar su defensa y presentar sus argumentos.
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