INCERTIDUMBRE POR EL VALOR DE LA RENTA Y LOS ACTIVOS
De cualquier manera, fuentes del sistema bancario privado vinculados a este tipo de funciones indican que aún no están aumentando significativamente las previsiones. Lo que sí parece obvio es que la expansión del crédito se realiza con mayor cautela, en atención a la capacidad de repago de clientes cuya calidad en materia de riesgo tiende a disminuir rápidamente. Ya en enero, la demanda de crédito se ha enlentecido y no hay demasiado apuro en el sistema bancario de acelerar el estudio de las nuevas solicitudes. En el mercado de financiamiento no bancario no hay por el momento nuevos emisores ensayando modalidades de emisión de oferta pública, aunque se advierte en los escritorios de los intermediarios financieros un incremento notorio de las solicitudes de financiamiento privado. Desde el lado del inversor, la incertidumbre es aun mayor. En las últimas semanas se ha detenido el cambio de portafolios nominados en pesos a dólares. Uno de los ejemplos es la renovación de series de letras en pesos que al vencimiento eran cambiadas a títulos en dólares. La incertidumbre del inversor se ha trasladado al mercado inmobiliario, en el cual se están produciendo modificaciones de precios importantes pese a que tampoco el nivel de actividad es suficiente para que los nuevos precios de propiedad o la renta sean utilizados como representativos. La situación del sector agropecuario torna en absolutamente nominales los precios de renovación de arrendamientos o las prácticamente inexistentes ventas de tierra. En ese mercado de la renta agropecuaria es dominante el regreso a la modalidad de contratación de arrendamientos en producto.
Compartí tu opinión con toda la comunidad