El gobierno pone la mira en los precios
En tanto el cambio radical de escenario económico internacional termina de ocurrir y la falta de crédito y la incertidumbre continúan siendo moneda corriente en las principales bolsas y economías del mundo, las pocas ventajas de ello no parecen traducirse en el nivel de precios de algunos productos de primera necesidad. Es que en este confuso marco, el mercado interno, fortalecido por la mejora general de la economía y del salario, se torna un campo privilegiado donde cosechar rentabilidad.
Presiones inflacionarias
En lo que parecería ser otro capítulo más de esa plaga nacional conocida como «la viveza criolla» algunos agentes económicos abusan de su posición de privilegio en procura de mayores ganancias. Estas conductas se tornan en presiones inflacionarias, sin fundamento objetivo, y terminan erosionando el poder de compra de los hogares de menores recursos, que deben gastar una porción mayor en alimentos y artículos de primera necesidad.
El interés común
En este sentido, en el último Consejo de Ministros del año 2008, tanto el ministro de Economía como el director de la OPP Enrique Rubio, recalcaron el compromiso de la actual administración con la estabilidad de precios de la economía, como forma de defensa de los sectores más vulnerables de la sociedad, ante los posibles embates de la crisis externa, y la repercusión en las expectativas de los formadores de precios en el plano interno. Incluso no se descarta importar alimentos.
¿No es reversible?
Rubio señaló que en las últimas semanas se han verificado subas de precios que no guardan relación con las significativas bajas registradas tanto en sus cotizaciones internacionales, recordemos que cuando estos precios suben a nivel internacional, se supone que se eleven en lo interno, cosa que no parece suceder en sentido inverso.
Estos movimientos alcistas, además, no condicen con los datos que muestran sensibles bajas en la mayoría de los insumos de muchos productos. El IPPN (Indice de Precios al Productor Nacional) viene registrando, desde octubre, sensibles bajas en todos los rubros de actividad. El director de planeamiento oficializó lo que ya se adelantará el propio presidente Vázquez, respecto al estricto seguimiento que el gobierno pretende llevar adelante en relación a la evolución de los precios internos de la economía.
Apelando al diálogo
Según él, una de las principales estrategias es fortalecer la comunicación con la población respecto a la evolución de determinados precios sensibles para los de menores recursos. En este sentido indicó que no se descartan futuros acuerdos con diversas cadenas de producción y ventas de modo de, mediante su difusión, forzar a la baja de precios en sus competidores, o dando claras señales a la ciudadanía dónde se encuentran mejores precios. La estrategia ya implementada con éxito durante el periodo de exorbitantes subas de las materias primas, y que sí se trasladaban ipso facto al mercado interno, y que, recientemente, se volviera a acordar algo similar con todos los actores la cadena cárnica. En este sentido Rubio destacó que a partir del 2 de enero, el asado bajará alrededor del 10%. También comentó que han iniciado conversaciones con otras cadenas productivas como la del trigo donde los precios no están acompasados con los de nivel internacional.
En suma, si el mecanismo del diálogo y el juego suma 1, donde todos los actores aporten algo en beneficio del conjunto no prosperara, el gobierno no descarta que el Estado participe en algún mecanismo de distribución porque se detectan problemas de acaparamiento o de monopolios o de oligopolios o de controles que sesgan los mercados, se va a apelar a la intervención pública, e incluso la importación de ciertos productos, sentenció Rubio.
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