REALIZACION PREMATURA DE PERDIDAS
El Banco Central retomó su presencia en el mercado de cambios luego de prácticamente un mes sin intervenciones directas. La venta es acotada – menor al millón díario- pese a lo cual establece una señal de presencia reguladora que no pasa desapercibida para ningún operador. De tal manera, el mercado cuenta con un disuasivo que importa en los volúmenes comercializados en el país respecto a operaciones que, por diferentes causas, desestabilizan mucho y agregan incertidumbres que no deberían ser dominantes. En este marco, el BCU reanudó esta semana sus colocaciones de letras de regulación monetaria encontrándose con una demanda muy desinteresada en recomponer posiciones en títulos de deuda en pesos.
Las tasas de las emisiones de títulos de muy corto plazo se mantienen en niveles del 15%- 16% con muy poco interés de los inversores. Entre esos valores y los topes establecidos por la Ley de Usura -algo superiores al 25%- se concretan las operaciones activas en pesos. El cambio de portafolios que las instituciones financieras habían intensificado en octubre y aceleraron en noviembre y lo que va del mes presupone la realización prematura de pérdidas al tener que vender títulos en pesos para comprar con ellos dólares más caros con los cuales adquirir deuda nominada en dólares.
Esa opción tiene sus explicaciones en el caso de los inversores institucionales pero es más difícil de comprender a nivel de las decisiones que están adoptando inversores individuales. Los cambios bruscos de portafolio revelan la continuidad de un estado de desconfianza e incertidumbres que pudiera estar determinando la realización prematura de pérdidas.
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