AUMENTO LA EXPECTATIVA POR LA PRESENTACION EN PUNTA CALA
La excepcional ganancia que tuvo en la semana el indicador más referencial del valor de las acciones norteamericanas S&P 500 Index y las primeras señales de lo que pudiera ser el principio de un cambio de las preferencias por la moneda local en Uruguay, aumentaron las expectativas acerca de hasta dónde pudiera llegar el gobierno en su plan de intervención y asistencia a los sectores más afectados por la crisis.
El gobierno había decidido aguardar algunos datos más a los efectos de comunicar ese plan asistencial intentando conciliar las necesidades de un impacto efectivo sobre las expectativas de los interesados y, a la vez, no desdibujar el perfil de disciplinas y seguridades que distingue a la izquierda en la gestión de crisis actual.
Los datos fiscales y monetarios del sector público informados al cierre de la tarde de ayer en principio sumamente mejores a lo que se aguardaba conjuntamente con las mejoras del entorno posibilitarían al gobierno comunicar un paquete asistencial fuerte sin tener que proceder a cortes de programas o, difíciles si no imposibles, transferencias de rubros presupuestales. El gobierno tiene varias rigideces para esa asistencia; la mayoría de ellas impuestas por las limitaciones fiscales y las disposiciones regulatorias que componen la red de seguridad que preserva al sistema bancario. Uno de los ejemplo es la dimensión que tendrá la semana próxima la nueva rebaja del precio de los combustibles. El precio del gas oil es muy referencial en esta coyuntura. Empero, el gobierno no puede trasladar más que una proporción menor de la caída de los costos derivada del nuevo precio de la paramétrica de ajuste porque, en ese caso el sacrificio fiscal agregado sería muy elevado. Hay algunas iniciativas de asistencia que se enfrentan a restricciones normativas que no se pueden revertir dado el ingreso al período en el cual no es posible realizar modificaciones tributarias.
De cualquier manera, las buenas noticias de cierre de semana habilitan a la conducción económica a, eventualmente, imprimirle al plan asistencial una contundencia mayor a la que pudiera haberse previsto una semana atrás.
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