EL AJUSTE DE LOS PRECIOS DE LOS ACTIVOS SERA MUY DIFERENCIAL
Una de las interrogantes mayores que tiene la actual coyuntura es el grado de ajuste que sufrirán los precios de los activos como consecuencia del traslado de la disminución esperada de la rentabilidad en un escenario de menor actividad. La interrogante se la vienen formulando las oficinas públicas con competencia en el área desde que, a mediados del año pasado, la crisis financiera develó la sobrestimación que tenían prácticamente todos los activos, particularmente los bienes raíces en el mundo entero. En el norte el ajuste en proceso ya ha modificado los precios de los activos en todo su espectro comenzando por los más líquidos, los que han podido ser comercializados en las bolsas realizando pérdidas que determinan pérdidas de riqueza en la capitalización de los activos industriales del orden de un 30% en los últimos doce meses. Esta corrida en los mercados de acciones fue atenuada por el condicionamiento de la asistencia que la FED y la Secretaría del Tesoro impusieron en el comienzo de la crisis -asistencia contra promesa de no malbaratar activos. Empero, ese compromiso fue rápidamente violado por las necesidades de liquidez lo cual, a su vez, multiplicó la profundización de la crisis extendiéndola a todo el sistema.
En Uruguay, el programa de calificación de riesgos aún no completado por el BCU ha comenzado hace un buen rato a evaluar la resistencia de los activos en cada rama de actividad a niveles de estrés mayores. Importa consignar que a diferencia de la crisis bancaria, los niveles de garantías reales son extremadamente suficientes para el endeudamiento actual en cualquier nivel de actividad. Sin embargo, la preocupación por una caída fuerte de los activos inmobiliarios se recreó en las últimas semanas debido a la persistencia de la crisis y, ahora, la seguridad que los niveles de la renta agropecuaria, urbana o proveniente de servicios turísticos sufrirá impactos más fuertes que los previstos originalmente. De cualquier manera, los operadores inmobiliarios del sector agropecuario o los vinculados con la propiedad de uso turístico coinciden en que, aún con caídas muy fuertes de la renta, temporalmente los precios de la propiedad no deberían sufrir caídas similares a las que están sufriendo los activos de bursátiles o de deuda pública. Una de las razones expuestas es que, aún, los precios de los activos inmobiliarios en Uruguay están muy bajos en los comparativos internacionales, aún luego de ser ajustados por renta esperada.
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