El desempleo comienza a asomarse en el mundo
El fabricante de juguetes chinos Smart Union, que dependía fuertemente de marcas estadounidenses como Mattel y Disney, ha declarado la bancarrota a raíz de la crisis financiera, dejando a 7.000 personas sin empleo.
El fabricante de aviones sueco Saab indicó que eliminará 500 empleos en dos años tras anunciar fuertes pérdidas.
El desempleo ha subido a través de Europa, con sectores clave, como los fabricantes de coches, particularmente afectados.
Por otra parte, el constructor de automóviles francés Renault prepara medidas de desempleo técnico en 2009 para los cerca de 5.500 trabajadores de su fábrica de Valladolid, en el norte de España, informó el domingo en su página web el diario El Mundo.
Un portavoz de la dirección de Renault España, contactado por la AFP, calificó de «rumor sin fundamento» y de «especulaciones» la información, al tiempo que rechazó desmentir formalmente la preparación de un plan para esta factoría.
«El nuevo ERE (Expediente de Regulación de Empleo) que la empresa prepara afectaría a cerca de 5.500 trabajadores de mano de obra directa» y «por primera vez se vería afectada la plantilla de Motores, unos 1.600 empleados», afirma El Mundo sin citar a sus fuentes.
La planta de Carrocería-Montaje ya ha sido objeto de medidas de desempleo técnico y se ha previsto el cese de la producción durante diez días en las próximas semanas, según El Mundo.
Gran Bretaña aplicará mayores restricciones a la inmigración, ante el aumento del desempleo debido a la crisis financiera, dijo este sábado en una entrevista al diario The Times el nuevo ministro británico de Inmigración, Phil Woolas.
«Si hay gente que se está quedando en el paro, la cuestión de la inmigración se vuelve extremadamente espinosa», dijo Woolas al diario The Times.
«En el pasado ha sido demasiado fácil entrar en este país, pero se va a hacer más difícil», añadió.
En un giro a su política de inmigración, el gobierno laborista británico quiere ahora limitar este fenómeno, apunta el diario.
A nivel regional la presidenta argentina, Cristina Fernández, pidió a industriales y banqueros que no despidan trabajadores y prometió que su gobierno defenderá el mercado interno y la estabilidad de precios, con miras a un pacto social para enfrentar las secuelas de la crisis financiera global.
La mandataria realizó el reclamo durante una reunión con grandes industriales y representantes de bancos en la Casa Rosada la noche del jueves, reveló una fuente gubernamental.
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