PRE-CRISIS ADVICES
Aún considerando una profundización de la crisis y el impacto de un castigo por riesgo dentro de los países emergentes Uruguay está ingresando en excelentes condiciones al escenario de las turbulencias mayores. Por ello mismo sería una pena que la salida a la nueva estabilidad dejara ganadores y perdedores demasiado diferenciados por su capacidad de utilizar o padecer el mayor riesgo. Con la humildad del caso importa tener en cuenta algunos consejos. Sobre todo, aquellos dirigidos a quienes pudieran ser más afectados por ese riesgo moral, o dicho también en castellano, riesgo de sufrir más por desconocer y poseer menos defensas en estas emergencias.
* Empezando por casa: los comunicadores y analistas deberíamos evitar aumentar los riesgos y ese insumo reproductor de mayor afectación «moral». Ello significa evitar multiplicar las zonceras y alarmas u omitir decir con responsabilidad lo que es preciso se sepa. Hay aquí una corresponsabilidad que importa reconocer aunque ella no esté normada lamentablemente en ningún código de ética o norma formal de la oferta pública de comunicación.
* Con excepciones no se puede especular con éxito en estas circunstancias. No es lo mismo el riesgo asumido por un ahorrista que el de un inversionista.
* A la mayoría de la gente le conviene proveerse de coberturas de riesgo individuales y familiares. Ya no hay banca de segundo piso capaz de proteger una especulación fallida en moneda extranjera.
* Es necesario revisar los contratos firmados con cuidado. La solidaridad social es una consecuencia en estos casos de la suma de procederes individuales correctos. La teoría de la «imprevisión» o el «no sabía…» no preservará ni a los avivados ni a los que ignoran aún que poseer un activo supone la responsabilidad de cuidarlo. Al menos.
* El sistema bancario también tiene una función vital en la crisis. Tal como está regulado en este país, con una liquidez del 60% y coberturas de riesgo que multiplican por 2.25 los niveles normales, es natural que los bancos sean el lugar en el cual sea posible manejar profesionalmente la liquidez de las familias y las empresas. Aunque no sea necesario siquiera pensar en ello en estos días, importa recordar que está vigente el seguro de cobertura de depósitos de hasta US$ 5.000 por depósitos en M/E y por hasta unos US$ 25.000 equivalentes para los nominados en M/N. Los riesgos de las familias son ahora inversos a los de la precrisis de 2002: hay que tener cuidado con retirar un depósito, cambiar su nominación por moneda y plazo, tanto como es necesario tener cuidado con endeudarse.
* A no ser en circunstancias excepcionales, en estos umbrales no hay ninguna deuda nueva que suponga un buen negocio. Menos que menos para adquirir activos cuyos precios, notoriamente, tienden a la baja.
* Por último, hay unos cuantos advices para los representantes y autoridades: en general ellos los conocen. Lo que quizás no recuerden es que, vista la película de 1989-2004, los errores y omisiones también se pagan caro y, ahora, personalmente.
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