Cayó la pobreza
Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística los índices de pobreza e indigencia, o pobreza extrema, experimentaron una fuerte caída en la primera mitad del año. Esto a pesar de la suba de alimentos y otros insumos sensibles para los hogares más vulnerables. La pobreza se redujo 4,7% en relación al primer semestre del año pasado y 4,3% respecto al promedio de todo el año, mientras el nivel de indigencia cayó 0,4%.
Estos porcentajes indican que en un año lograron salir de la pobreza 152.327 uruguayos. Pero si se analiza la caída de la pobreza desde 2006 la baja alcanza al 6,7%, estos son 217.147 pobres menos. De este modo, la pobreza y la indigencia han continuado la tendencia descendente mostrada en 2006 y 2007. Considerando todo el país, el nivel de pobreza se ubicó en 21,7%, lo que implica que aún 878.312 compatriotas se encuentran bajo los niveles de pobreza, mientras la indigencia alcanza al 1,7% de los uruguayos, unos 55.097. Los datos registran una sistemática reducción de la pobreza en los dos primeros trimestres del presente año, con respecto a todos los trimestres del año anterior. Analizando la distribución territorial de la pobreza el informe señala que en las localidades de 5.000 o más habitantes, la pobreza afecta al 21,4% de los habitantes. La reducción de la pobreza resulta más significativa en el Interior del país que en la capital. Este resultado se explica por un mayor crecimiento de los ingresos reales de esta región respecto a Montevideo.
Efecto Fonasa
Un componente significativo en este descenso de la pobreza se encuentra ubicado en la incorporación de los menores de 18 años al Fonasa.
Si no se consideran los ingresos imputados a los hogares por concepto de las cuotas mutuales de los menores incluidos en el sistema de salud, la pobreza se hubiese ubicado, para el total del país, en 24,1%, es decir, un descenso de 2,3% al primer semestre de 2007.
Cuando se observa el descenso de la pobreza entre el primer semestre de 2006 y el mismo período de 2008, la caída es del 6,7%, pero se sitúa en 4,3 puntos si no se considera la aplicación del Fonasa lo que da una pauta del significado del acceso a la atención de la salud de los menores en los hogares más pobres. La reducción se sitúa en 10,5% al tomar en cuenta la línea INE 1996, cuya actualización se realiza por el conjunto de rubros que integran el IPC. En tanto en el primer semestre del año la indigencia se estimó para el total del país en 1,7% representando una reducción respecto a igual semestre de 2007 de 0,4 %. El valor per cápita de la Canasta Básica Alimentaria CBA, en base 2002 pasó de ser en diciembre de 2007 de $1.479 para Montevideo y $1.124 para el resto del país a $1.593 y $1.210 respectivamente en junio de 2008.
La incidencia de la indigencia en el territori en hogares urbanos se estimó en 1,7%, siendo en Montevideo sensiblemente más alta 2,4% frente a 1,1% en el resto del país urbano
Factores explicativos
El descenso que la pobreza y la indigencia vienen experimentando en los últimos años deriva de varios factores. Por un lado, el crecimiento de los ingresos explicado por los incrementos salariales y el aumento de los puestos de trabajo, junto con las transferencias, resultado de las políticas sociales, como el propio Fonasa, el Plan de Emergencia, así las Asignaciones Familiares.
Pero cabe recordar que otros factores han incidido de manera contraria, como el alza en los precios de los alimentos que impulsa al alza las líneas de indigencia y de pobreza, y las presiones inflacionarias derivadas de la suba del petróleo y otros insumos energéticos. Sin embargo, el shock de la conjunción positiva entre crecimiento económico y políticas sociales viene dando sus frutos.
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