
Hace dos semanas LA REPUBLICA informaba que en dos semanas comenzaría a diluirse la situación de poszafra en la producción ganadera, que comenzó a consolidarse en el mes de mayo; una situación tradicional de los inviernos de antaño, cuando por la falta de tecnología en la nutrición de los ganados se entraba en un largo período de escasez de hacienda preparada para faena. Este año la poszafra se instaló de modo fundamental por los problemas climáticos que no permitieron una buena instalación de los cultivos de invierno, este fenómeno se sumó al problema estructural de falta relativa de novillos de dos años, consecuencia de la alta extracción de ganado y de los bajos índices de destete en el ganado vacuno, situación que limita la expansión del sector.
Según informó INAC, durante la última semana se registró una disminución en la faena de vacunos, que se ubicó en 30.982 animales, la semana en cuestión tuvo la dificultad del conflicto de los funcionarios del MGAP y del paro general, por lo que algunos analistas estiman que la actividad industrial en definitiva aumentó, hecho que se podría verificar en números, durante la semana que corre, en la que según se informa desde el interior del país existe un gran movimiento de certificaciones sanitarias de tropas enviadas a matanza. La faena fue sólo 8% inferior a la de la semana anterior.
Los engordadores de ganado que tenían hacienda preparada y especularon por mejor precio, como es tradicional se amontonan para vender, cuando el valor del novillo comenzó a estabilizarse, hace dos semanas, y a bajar durante la pasada.
El viernes pasado los negocios concretados por ganados de excelente calidad y terminación apenas alcanzaba los US$3,60 por kilogramo, en segunda balanza, si los ganados estaban cerca de las plantas. En los primeros días de esta semana un precio corriente por novillos de razas carniceras bien terminados es de US$3,50; de este modo parece concretarse una baja que quizás no sea tan profunda como en otras entradas de primavera cuando la oferta abundante determina caídas significativas.
La oferta de vacas que están a engorde en pasturas artificiales es normal pero se estima que aumentará de modo significativo durante las próximas semanas, por ellas se consigue, esta semana, US$3,10, precio en segunda balanza.
Son muchos los ganados que están siendo racionados en este momento a nivel de campo, más que en sistemas de encierro total, en sistemas de suplementación con granos o subproductos, pastoreando en verdeos, modo de engorde que aportará una importante cantidad de animales a la oferta, durante los próximos quince días, la situación climática también puede hacer que la oferta aumente, por temor a una sequía temprana.
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