Erosión tiene su causa en uso humano

El ingeniero Héctor González, director de Recursos Naturales del MGAP, contó que la erosión de suelos no es un tema nuevo, «gran parte del territorio lo sufre, pero la expansión de la agricultura ha profundizado el fenómeno».

La erosión tiene su causa en el uso humano. En la actualidad, hay mayor erosión y se ubica en los sitios donde ha habido mayor acción del hombre: en el sur del país, zona agrícola histórica y hortofrutícola actual y en el litoral oeste hacia donde la agricultura hizo su primera migración. Lo particular es que esos suelos son los que tienen menos riesgo de erosión. González consideró que «desde el punto de vista agrícola, el suelo es un recurso no renovable porque su tasa de destrucción es mayor que la de formación».

El jerarca comunicó que estimaciones recientes indican que en el suelo uruguayo hay perdidas de 29 a 80 toneladas por hectárea por año cuando se hace una agricultura continua y con laboreo convencional, pero «si se aplican medidas, las pérdidas en promedio se pueden reducir quince veces, si aplicamos secuencias de cultivos, rotaciones, si se tienen en cuenta otras variables se pueden corregir e ir a sistemas sostenibles», dijo.

 

Información

González explicó que Uruguay tiene información obtenida por el MGAP, por la Facultad de Agronomía y por INIA, «tenemos tecnologías generadas en el país que no aplicamos adecuadamente o solo las aplica un pequeño porcentaje de productores».

El problema tampoco es el marco legal, González destacó entre otras leyes, la que regula los contratos de arrendamiento del año 1991, que establece en su artículo sexto que las partes deben cumplir con la ley de conservación de suelos y aguas, si el arrendatario incumple es causal de rescisión. Claro que si el arrendatario es una empresa sojera que paga US$ 400 de renta por hectárea y por año, difícil que el dueño del campo quiera romper el compromiso. Pero en este punto se modifica algo sustancial a la ley madre y es que el propietario es solidario con el arrendatario, en caso de que éste sea multado por mal uso del suelo.

 

Inspecciones y planes

En la próxima zafra de cultivos de verano se llevarán adelante las primeras inspecciones a todos los cultivos. Si se encuentran infracciones se va a sancionar. González dijo que la soja es el 80% de la superficie de los cultivos de secano, por lo que «cuando ajustemos la metodología la soja va a ser centro de inspecciones».

A partir del año que viene, se exigirá un plan estratégico, que debe ser aprobado por el MGAP, en el que se debe presentar la rotación de los cultivos programada. González dijo que existen modelos desarrollados por la Facultad de Agronomía que permitirán prevenir y predecir si la serie de cultivos a plantar está dentro de lo tolerable, el estudio del caso también tendrá como componente la visita al predio. La duda que surge es cuál será la capacidad de respuesta del MGAP cuando el primer año lleguen los planes de trabajo. Hay que tener en cuenta que en el país hay más de 40 mil empresas agropecuarias, cómo afectará la demora de la aprobación. En este aspecto González reconoció que podría ser una debilidad de la campaña, pero aclaró que se determinará que el MGAP tendrá un plazo máximo para resolver sobre el plan predial, que si expira, quedaría automáticamente aprobado.

Si bien la campaña va a tener otros componentes además de los de fiscalización, como la sensibilización del buen uso de los recursos, componentes de comunicación a los que se da importancia, el aspecto punitivo será la parte central, el propio González comentó que «en general hay productores y hasta técnicos que dan prioridad a la renta de corto plazo frente a la conservación, sabiendo que están haciendo un mal uso del recurso». Información no falta.

 

Libertad

El ingeniero Carlos Sganga, director de Suelos y Agua, explicó que desde el punto de vista de la agricultura hay algunas zonas del país que tienen sus suelos con tal desgaste que se pueden considerar como marginales para la agricultura «como algunas regiones del Este que tuvieron su experiencia de la soja durante la década de los ochenta y quedaron al borde de la inutilización», dijo.

El técnico oficial señaló que en el país falta ordenamiento territorial y que la erosión en definitiva compromete la libertad en el uso del suelo.

Sobre los diferentes cultivos, dijo que tienen diferentes riesgos de erosión, «uno de los más complicados es la soja, pero hay cultivos más complicados como la papa y la remolacha».

Sganga fue claro: «Los pastos son los constructores de nuestro suelo, y en la lucha contra la erosión en Uruguay tiene que haber períodos en que las pasturas aparezcan en la rotación».

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje