Uruguay está preparado para enfrentar el "efecto hamburguesa"
La variable determinante para que se consolide una desaceleración de la economía mundial es la evolución de crisis estadounidense o «efecto hamburguesa». La novedad de esta crisis es que su origen no radica en las inestables periferias del sudeste asiático, ni en las estepas rusas, tampoco en el México querido ni este rincón del mundo. La génesis de la actual crisis es nada más ni nada que el corazón financiero y político del mundo contemporáneo. Crisis o recesión, a la que uno de los nuevos gurúes de la economía, Roubini, que predijera el fin de la burbuja inmobiliaria, cataloga de la peor crisis comparable al crack del 29.
En este marco y hasta ahora, Uruguay presenta un círculo virtuoso de crecimiento. La última confirmación se conoció ayer cuando una nueva previsión sobre expectativas de crecimiento por parte del sector privado indican que se llegaría al 7,4%. A su vez algunas proyecciones internacionales señalan que se podría llegar a una tasa del entorno del 10% para este año. Paralelamente se conoció esta semana la suba de la nota de Standar & Poor’s a nuestra deuda pública. Por otra parte se supo que el consumo de artículos cotidianos continúa creciendo, el último análisis al respecto, de la consultora internacional Nielsen, indica que en los primeros 5 meses del año el consumo se expandió un 11% considerando una canasta de 90 productos de consumo básico, que abarca desde alimentos a cosméticos, esto a pesar de las presiones alcistas que hemos presenciado en los últimos tiempos. Ahora, no obstante estos buenos y deseables indicadores, este saludable proceso comienza a estar sometido a ciertas turbulencias de la economía internacional. A luz de la prolongación y para algunos profundización de una crisis que se propaga a diversos ámbitos de la todavía mayor economía del mundo. Crisis o recesión, lo cierto es que este fenómeno también ha llegado a Europa. En la víspera se conocía el plan de la firma Renault de mandar a 5.000 empleados al seguro de paro. No obstante, desde la conducción económica se afirma que se han tomado los recaudos necesarios para minimizar nuestras vulnerabilidades externas.
Recaudos oficiales
En este sentido, el director de Macroeconomía, Fernando Lorenzo, ha señalado que el escenario previsto por la conducción es que el contexto internacional no va a resultar tan favorable como el actual. Sin perjuicio de la cual, consideró que los efectos para la economía nacional serán moderados, tanto en lo comercial como en lo financiero. Uruguay cuenta con mercados alternativos a los EEUU para sus productos de exportación, gracias a una política deliberada de diversificación de mercados.
Mientras se ha afirmado que en el frente financiero se han cubierto las necesidades del sector público hasta el 2010 inclusive.
En relación al tipo de cambio Lorenzo precisó que es adecuado si se toma en cuenta lo ocurrido en los últimos 30 años. Puntualizó que el tipo de cambio real actual es compatible con una situación equilibrada de la cuenta corriente de la balanza de pagos. Esto, expresó, resulta compatible con el nivel de exportaciones en torno a los 10.000 millones de dólares, por tanto, las propias cifras expresan la razonabilidad del tipo de cambio actual para lo macro de la economía, si bien, apuntó, pueden existir sectores específicos que esta situación no se refleje de igual manera.
El crecimiento de la economía requiere aún un esfuerzo productivo mayor. Esperemos entonces que los recaudos sirvan de sostén para la continuidad del proceso de crecimiento, pudiendo sortear los nubarrones que vienen desde el norte.
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