Roles.

Productores argentinos se benefician de lo que financian uruguayos.

«Vendieron las joyas de la abuela» Pick dijo que en este tema, mientras Mujica se preocupaba por el precio del asado, «le vendieron las joyas de la abuela».

Según el empresario, durante el año 2005, la asociación ya se había considerado, previo a la asunción de la actual administración. En marzo de ese año, Anaprose entregó un documento que fue categórico sobre los inconvenientes de la asociación. Para Pick el tema pareció diluirse pero se fue orquestando «a la sombra de la opinión de los empresarios y de muchos productores».

«Con el actual gobierno todos pensamos que aquel intento nunca iba a salir porque se trataba de un gobierno supuestamente contrario a la extrangerización, pero para mi sorpresa el acuerdo prosperó», dijo.

Contó que se enteró del convenio por un artículo publicado en LA REPUBLICA. «Consulto inmediatamente al gerente de la Cámara de Semillas (cuya presidencia es ejercida por Wrightson), y me informa que tanto él como demás integrantes de la directiva, también se habían enterado de la noticia por el mismo medio». Al igual que en Anaprose nadie se enteró ni de la firma ni de que se estaba avanzando con esta idea».

 

Temor

El empresario uruguayo aseguró que en las reuniones de las gremiales se dice que esto es un disparate, «pero cuando hay que levantar la mano nadie lo hace porque existe temor a las repercusiones negativas con INIA o con la compañía neocelandesa que tiene una gran concentración del comercio de semillas en nuestro país, consecuencia del convenio de exclusividad que tiene para proveer semillas a Conaprole».

Pick explicó que Anaprose llamó al ingeniero Pablo Chilibroste, luego de conocido el convenio. «Nadie quedó convencido; en definitiva, Anaprose estaba en desacuerdo, como ya lo había manifestado por escrito en 2005″.

Para Pick existe la sensación de que esta política ha sido instrumentada y pacientemente tejida por uno de los gerentes de INIA; señaló que Silva, otros gerentes y los investigadores han tenido viajes frecuentes a Nueva Zelanda.

 

Sociedades anónimas

Para el empresario hay aspectos legales delicados: INIA firmó con una sociedad anónima integrada por el instituto neocelandés y Wrightson -GIL-. «INIA es una institución con casi cien años de historia, con el estado uruguayo atrás. Por el otro lado no está su equivalente, sino que hay dos sociedades anónimas que conforman el comité de administración. Ag Research es reconocida por su investigación en forrajeras pero no así la empresa GIL, que es la que firma el contrato. En consecuencia, Ag Research puede seguir investigando en gramíneas por su cuenta, no tiene exclusividad para con la parte uruguaya, pero no así INIA cuya exclusividad está ligada con la sociedad anónima».

 

Retroactivo

El empresario señaló que se incluyó en el convenio a variedades que estaban desarrolladas, en lo que definió como «un esquema retroactivo poco creíble».

El registro de las variedades en Argentina, según Pick, se hizo antes de que se firmara el acuerdo. Según la revista «Infortambo», todas estas variedades ya están disponibles para el productor Argentino a través de ACA, que es la distribuidora de Wrightson en Argentina. «La inscripción de una variedad lleva dos o tres años de evaluaciones y si Wrightson estaba inscribiendo estos materiales, quiere decir que ya sabía que iban a ser los elegidos», dijo. En nuestro país los materiales no se han inscripto, por lo que el productor argentino accedería a estos materiales antes que los productores uruguayos.

De regalo Pick relató que «INIA tenía el Rye Grass INIA Camaro, similar al INIA Titán pero mejorado, que en el 2004 se podía haber liberado. Incluso Jaime García, el investigador, anunció que se iba a lanzar al mercado. Nunca salió y entró en el acuerdo. «Años de investigación, acá no vino nadie de afuera y todo eso fue parte del regalo», afirmó.

Pick enumeró las variedades que fueron licenciadas luego de la firma del convenio, habían sido evaluadas y «estaban en un cajón a la espera del acuerdo»: Festuca INIA Fortuna (LE 14-73) – 7 años de evaluación en 2007; Festuca INIA Aurora (LE 14-84) – 5 años de evaluación en 2007; Rye Grass anual Tetraploide INIA Camaro – 5 años de evaluación en el 2007; Rye Grass anual Diploide INIA Escorpio e INIA Bakarat -10 y 3 años de evaluación en el 2007; Festololium: INIA Merlin (LE 16-26) -10 años de evaluación en 2007. Según Pick, el art. 1.5 del contrato firmado dice: «…las partes acuerdan en forma conjunta un acuerdo para desarrollar y comercializar nuevas variedades de germoplasma», pero no aclara en ninguna parte en qué condiciones INIA cede la genética desarrollada antes de la firma del contrato».

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