Junta se defiende. "Alianza con multinacional neozelandesa es necesaria"

INIA fija posición sobre convenio con Wrightson

El vicepresidente de INIA, el ingeniero Mario García, brindó el punto de vista de la Junta Directiva que integra desde 2005, sobre el convenio que vincula a la institución uruguaya con la empresa neozelandesa Wrightson.

Mario García dijo que la idea de la asociación se comenzó a trabajar en el año 2003, «el diagnóstico que se hizo fue que INIA tenía una muy buena posición en leguminosas y en cultivos como el trigo, pero que en el caso de las gramíneas estaba mal posicionada, por lo que era necesario para el productor uruguayo este cambio», dijo.

García contó que en ese momento se definieron las características que debía tener ese socio, «se detectaron cuatro empresas internacionales con interés de hacer una alianza con INIA en estos temas, luego, cuando avanzaron las discusiones, el que realmente manifestó hacer un compromiso fue Wrightson».

Fue por ese tiempo que asumió la junta que integra García. Según el vicepresidente de INIA, las ideas fueron presentadas en la junta, que «no las rechazó, por el contrario, en ese momento se comenzó a darle contenido al convenio que se fue pautando en mucho tiempo», dijo.

 

Gramíneas

El agrónomo, que es docente en Facultad de Agronomía, afirm: «Definimos que el convenio no podía comprender a todas las forrajeras, sino sólo a Ray Grass y Festuca, que era en lo que estábamos débiles». De ese modo se avanzó «en pasos sucesivos hasta que se concretó el convenio con la sociedad anónima que formaron Wrightson con el instituto neozelandés AgResearch».

García sostuvo que el convenio suma las capacidades técnicas humanas y de genética acumulada por las dos partes. Uno de los puntos señalado como inconveniente por algunos técnicos y empresas es que INIA puso en el paquete materiales que tenía para sacar al mercado desde hace un tiempo.

 

Retroactivo

García dijo que el acuerdo «no es retroactivo. En el convenio todos los integrantes ponen los materiales promisorios que ya tienen elaborados». Según el vicepresidente de INIA, el desarrollo de un material demora muchos años, por ello «si uno hace un convenio y si se empieza a trabajar sobre nuevos materiales, recién estarían disponibles cuando vence el plazo, o quizás aún no tendríamos materiales prontos», dijo.

Según García, es incorrecto que los materiales ya estaban evaluados. «INIA, como cualquier instituto o empresa, tiene materiales en distinta etapa de mejoramiento, unos en el inicio, otros más avanzados. Para lanzar un cultivar al mercado se tiene que cumplir una serie de pasos. En INIA, ese lanzamiento no lo define el mejorador, sino un comité técnico que analiza los materiales y decide en base a criterios técnicos.

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