
Las lluvias de la pasada semana han determinado cambios en la urgencia para vender que tenían la mayoría de los ganaderos en Uruguay. La subjetividad en este aspecto es clave a la hora de vender, en este momento, y pese a que como dice el dicho popular “no llueve pasto” los empresarios ven con otros ojos el inminente invierno, por lo menos los que pudieron sembrar cultivos y esperaban la lluvia. De todos modos el índice que mide la relación precio de ganado flaco y gordo continuó su caída, se ubicó en 0,95.
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