Banco Mundial estudia reducir la deuda de 25 países pobres este año
El Banco Mundial (BM) espera que se pueda aprobar la reducción de la deuda para ocho de los países más pobres del mundo para la primavera y que la medida alcance a 25 países para fines de año.
Hablando en una conferencia de prensa durante una reunión de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (Unctad), el presidente del BM James Wolfensohn dijo ayer que espera que se apruebe la reducción de deuda para ocho países para la reunión de primavera en Washington.
«Estoy confiado en que para finales de año nos acerquemos al objetivo que el G7 quiere», dijo Wolfensohn. «Si son 18, 20 o 25, no puedo francamente decirlo ahora. Lo que puedo decir es que nuestra gente trabaja día y noche sobre ello y estamos tratando intensamente de conseguirlo».
Hasta ahora, sólo Uganda y Bolivia han entrado dentro del programa bajo la iniciativa de Países Pobres Altamente Endeudados acordada por los dirigentes del Grupo de las Siete naciones industriales en su cumbre de 1999 en Colonia, Alemania.
Dicho plan contempla reducciones de deuda que alcanzan los 100.000 millones de dólares para 36 de los 41 países en la categoría de altamente endeudados, si emprenden reformas económicas que puedan ser supervisadas por el BM o el Fondo Monetario Internacional (FMI).
El ministro británico de Finanzas, Gordon Brown, ha dicho que para fines de 2000 quiere que 25 países se beneficien de la iniciativa, que es una versión modificada de un plan de 1996 ampliamente criticado por ayuda escasa y lenta.
El dinero liberado debe ser destinado a gastos sociales y Wolfenshon dijo que una razón para las demoras en implementar la iniciativa es que los datos necesarios para saber cómo se usa el dinero a veces no están disponibles. «En muchos países, las estadísticas de pobreza y de programas sociales no existen, así que tenemos que obtenerlos».
«Pero estamos siendo presionados ampliamente por la gente con la que tenemos que estar de acuerdo acerca del perdón de la deuda, quienes ahora nos están diciendo que hagamos cuanto podamos. Estoy encantado con ello y estamos tratando de trabajar (en ello) tan pronto como sea posible», dijo.
Aumenta brecha entre ricos y pobres
El presidente del Banco Mundial hizo un llamado a los países ricos y pobres para enfrentar la creciente pobreza en el mundo, afirmando que es un «problema de todos». Wolfensohn, dirigiéndose a los delegados de la Conferencia de las Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (Unctad), dijo que el mundo se enfrenta a «un desafío cualitativo de significativas proporciones».
Unos 3.000 millones de los seis mil millones de personas que habitan la Tierra viven con menos de dos dólares al día y 1.200 millones de ellos lo hacen con menos de un dólar, dijo.
El mundo se está dividiendo progresivamente con sólo 1.200 millones de personas viviendo en el mundo desarrollado y el resto en economías transitorias en desarrollo. «La diferencia entre los países ricos y los pobres se está haciendo mayor (…) los ricos se están haciendo más ricos y los pobres, más pobres», dijo Wolfensohn.
«La única manera en que podemos tratar la cuestión del crecimiento y de la equidad en la escala que necesitamos es a través de una asociación», dijo.
La lucha contra la pobreza requeriría una asociación de los ricos y de los menos ricos, de las naciones, organismos mundiales y organizaciones comunitarias. «El tema de la pobreza y de la equidad es realmente problema de todos», dijo.
Refiriéndose al incidente del domingo pasado, cuando el director gerente saliente del Fondo Monetario Internacional Michel Camdessus fue alcanzado por un pastel lanzado por un activista, Wolfensohn dijo: «Los temas que estamos tratando son demasiado importantes para que salgamos con consignas, demasiado importantes para arrojar pasteles a la cara de la gente».
Representantes de 190 países asisten a la cumbre de la Unctad para discutir medios para resaltar los beneficios del libre comercio y la globalización a las naciones más pobres del globo. Algunas organizaciones no gubernamentales (ONG) se han opuesto al libre comercio y a la globalización diciendo que simplemente atraen la pobreza a las naciones en desarrollo porque no pueden competir de igual forma en el mercado global con las economías ricas. Pero Wolfensohn dijo que la lucha contra la pobreza necesita quedar separada del tema del libre comercio en un mundo regido por reglas y leyes.
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