En U, V o W

La forma de la crisis yanqui

El despliegue de la actual crisis norteamericana viene siendo objeto de diversos análisis, una de las principales interrogantes es qué forma adoptará ésta en su desarrollo.

Algunos consideran que será una recesión en forma de V, con una contracción que puede ser más o menos profunda pero breve -de dos o tres trimestres-, seguida de una recuperación.

Otros prevén una contracción más prolongada, de 12 a 18 meses y en forma de V. Incluso algunos señalan una versión en W, con una contracción relativamente breve, una recuperación corta y otra caída.

Otra pregunta importante es si ésta será una recesión provocada por el sector empresarial -que compone el 10 por ciento del producto interno bruto, PIB- o de los consumidores, que cuentan por el 70 por ciento del PIB.

El economista Nouriel Roubini anticipó una recesión en V, de 12 a 18 meses de duración, esto a su vez presionará a la baja los precios de las casas y hacia 2010 se habrán borrado unos seis billones de dólares en el valor de las propiedades residenciales y de la riqueza familiar, agravando la crisis hipotecaria y del crédito de consumo.

 

La forma del gasto

La recesión podrá ser en forma de W si el estímulo fiscal de devolver unos 600 dólares por contribuyente es gastado en consumo y la economía revive por un corto período pero probablemente para recaer luego en recesión nuevamente

Pero será en forma de V si los estadunidenses usan ese estímulo fiscal para pagar sus deudas o ahorrar en previsión de la situación económica o de empleo.

Una recesión en forma de L, como la que padeció Japón en la década de los 90, es descartada por Roubini debido a los estímulos monetarios y fiscales adoptados ya por la FED y el gobierno. Otros economistas consideran que las medidas tomadas por los bancos centrales y las que tomará la Casa Blanca, ayudarán a reducir las pérdidas financieras, lo que evitará una recesión grave. Pero por el momento los datos dados a conocer esta semana muestran un estancamiento de las ventas minoristas, y otro retroceso en la construcción residencial.

El consumo baja como consecuencia de los aumentos de precios en los combustibles, la baja de valor en las casas y el alza del desempleo.

A esta altura la crisis generada en el mercado hipotecario se traslada ahora a la esfera del consumo, principal motor de la economía estadounidense.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje