ANALISIS NACIONAL

TRES ASPECTOS IMPORTANTES DE LAS NUEVAS MEDIDAS ECONOMICAS

I. (Implícito) Pese al aumento de la presión sobre los precios -externa e interna­ el gobierno decidía mantener la meta de inflación administrable en el 5%. Y dejaba advertir además que ya no sólo el BCU, sino ahora el MEF estaban dispuestos a soportar el costo financiero y político de mantener metas del 5% de inflación desbordadas permanentemente en el último año y medio.

II. (Implícito) Asegurar la estabilidad supone ahora mayores costos y ellos ya no pueden ser financiados ni por el gobierno, ni por las empresas que comienzan a sentir el rezago cambiario o adelanto inflacionario. Extremar la ortodoxia de la política monetaria en ejecución supondría elevar la Tasa de Política Monetaria de manera significativa, imponiendo un incentivo mayor aún para que la liquidez de los Bancos ­esos $ 3.000 millones diarios que el BCU debe absorber y remunerar­ aumente por la vía de disminuir las posiciones en dólares de los bancos incrementando de tal manera su oferta en plaza y la presión a la baja del tipo de cambio.

III. (Explícito) El gobierno necesita mantener el gasto creciente como sustento de su política y lo mantendrá en línea con el crecimiento del producto. Hay un riesgo de desborde del componente parafiscal del gasto que está dado por el aumento del déficit del BCU explicado a la vez por el costo de la política monetaria. Ese desborde debe ser financiado por quienes han realizado parte de sus ganancias en base a las remuneraciones pagadas por el BCU: la banca comercial pública y privada.

En consecuencia se habilitaba al BCU a poner en marcha un plan B, que el regulador estaba estudiando y afinando desde mediados del año pasado y cuya inspiración se basa en el modelo implementado por el Banco Central de Perú en términos aún más drásticos.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje