HOY SABREMOS COMO SE RESUELVE EL DILEMA PRINCIPAL
En la tarde de ayer, los celulares de las autoridades económicas permanecieron apagados, preservando a sus dueños de inquisitorias que hurgaran en las opiniones de quienes, entre la mañana y la tarde de hoy, deberán informarle al país cuáles son, realmente, los riesgos de una inflación creciente y cómo se prevé neutralizarlos. Lo que no tenían desconectadas algunos miembros del equipo económico eran las páginas de las agencias especializadas que sobre las 16.00 de nuestro país informaban que la cotización del euro había superado los US$ 1.59 y se aproximaba a la barrera de los US$ 1.60, mientras el precio del petróleo se estiraba sobre los US$ 114. Si bien esos factores de presión inflacionaria estaban descontados y bien asentados en los informes preparatorios de las reuniones del CCM y el Copom de hoy, la brusquedad con la cual se han movido en los últimos días las variables externas que presionan la inflación van a condicionar un poco más las decisiones que intenten ser conciliadas entre el MEF y el BCU. Realmente la presión externa es muy fuerte y ahora, quizás, habría que esperar algo más que un movimiento de la Tasa de Política Monetaria en los comunicados de hoy. Hace unos días, el Banco Central de Chile dio alguna pista sobre lo que pudiera ser algo similar a una sumisión de la disciplina monetaria frente al embate inflacionario. No modificó la Tasa de Política Monetaria; la mantuvo en el 6.25% a los efectos de impedir que la expectativa de inflación se eleve de la meta actual: 3%… Empero, anunció su salida al mercado a comprar un monto muy importante de dólares aceptando el riesgo de una caída de la competitividad lesiva para los equilibrios generales de la economía chilena. Luego de ese gesto del BCCh, la atención giró sobre la decisión que debería adoptar el Copom brasileño en la tarde de ayer.
El equipo económico uruguayo llega a las reuniones de hoy muy presionado por ese tsunami externo pero, sobre todo, porque ni el MEF ni el BCU tienen muy claro cuál será la conducta con la cual el gobierno entero se moverá en la negociación salarial. Algunos miembros de ese mismo equipo económico entienden que esta vez le será difícil al Presidente respaldar más explícitamente la cautela que ha solicitado el equipo económico respecto a esa negociación. El componente externo de la inflación es principal y no hay mucho que hacer al respecto. El problema ahora es cómo manejar la interna para que la multiplicación de efectos no comience a determinar expectativas que eleven las tasas de interés y obliguen a sacrificios fiscales mayores. O, peor quizás, a aceptar con resignación vivir con una inflación que nos retrotraiga a la conflictividad y la especulación del pasado. Por allí andaban los dilemas de anoche cuando al término de las reuniones en Uruguay no se conocía aún la importante decisión del Copom brasileño respecto a si, efectivamente, comenzaría por primera vez a revertir la tendencia de caída que tenía su tasa de interés desde febrero de 2005. El mercado ya había anticipado el aumento con una caída del dólar a niveles similares a los registrados inmediatamente a la devaluación de comienzos de 1999.
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