En cinco años el Estado recaudó 1.200 millones de dólares mediante el impuesto a los sueldos
Un estudio realizado por el Instituto Cuesta Duarte, del PIT-CNT, muestra cómo este instrumento impositivo, que tiene como antecedente el IRP de 1968, constituye una de las principales fuentes de financiamiento del gobierno. Representó en 1999 el 10,9% del total de los ingresos del Estado.
El informe del Instituto Cuesta Duarte, elaborado por Daniel Olesker, Paola Azar, Tania Falero y Andrés Prieto, contiene definiciones y los antecedentes sobre este impuesto.
Se señala que el IRP constituye la única renta personal gravada del sistema tributario y su recaudación afecta solamente al sueldo de los trabajadores y las jubilaciones y pensiones.
Este impuesto tiene como antecedente el IRP instalado en el país en 1968, cuyo destino era financiar el Plan Nacional de Vivienda. En 1974 se deroga y se traslada a un incremento del IVA de un 2%, a la vez que se establece el compromiso de que Rentas Generales iba a destinar ese incremento del IVA a vivienda. El IRP se implanta nuevamente en junio de 1982 y recae sobre personas que perciben retribuciones y prestaciones nominales en efectivo o en especie, derivadas de servicios personales prestados en la actividad pública o privada, exista o no relación de dependencia, los jubilados y pensionistas, así como los empleadores de la actividad privada y los entes descentralizados, industriales y comerciales del Estado.
En 1982, la tasa de IRP se fijó de acuerdo a dos franjas: 1% hastas tres salarios mínimos nacionales (SMN) y 2% para los que superen esta cantidad. La tasa del impuesto a cargo de empeladores privados y entes era de 1%.
En 1990 y en el marco del ajuste fiscal de la administración Lacalle, el IRP se modifica. Se establecen tres categorías: 3,5% hasta tres SMN; 5,5% cuando el monto se encuentra entre tres y seis SMN y 7,5% en caso de superar los seis SMN.
Estas modificaciones fueron introducidas alegando una posterior reducción, que en realidad sólo se constató en forma parcial hacia el final del gobierno del doctor Lacalle.
En 1995, el nuevo ajuste fiscal modifica los porcentajes: 1% hasta tres SMN, 3% entre tres y seis SMN y 6% en caso de más de seis SMN.
Finalmente en 1997 se modifica la segunda franja, quedando el conjunto de la siguiente manera: 1% hasta tres SMN, 2% entres tres y seis SMN y 6% en caso de más de seis SMN.
Un aspecto importante a tener en cuenta es que al estar el SMN anclado (o sea, no ha tenido variaciones importantes desde hace varios años) los incrementos salariales hacen que los trabajadores cambien de franja más rápidamente, pasando de la primera a la segunda y de la segunda a la tercera.
Gran contribución
Del documento del Instituto Cuesta Duarte se saca como conclusión que la evolución del IRP en la contribución de las finanzas públicas ha sido por demás importante y lo que comenzó como un mero aporte de emergencia hacia el gobierno terminó siendo algo que permanece en el tiempo y con muy buenos resultados, por lo menos para las arcas públicas.
Entre 1994 y 1999 casi se triplicó lo recaudado por este impuesto. El IRP significó para la Contaduría en 1994 la suma de 134 millones de dólares, o sea un 4,4% del total de la recaudación tributaria. Cinco años después, en 1999, era de 333 millones de dólares, un 7% de lo recaudado a nivel impositivo.
En términos reales, el crecimiento de la recaudación del IRP fue de 96% entre 1994 y 1998, en tanto el IVA creció un 28% y la del Imesi solamente un 2%.
PBI e impuestos
Otro aspecto destacable dentro del informe es la relación entre el Producto Bruto Interno (PBI) y los impuestos. «La información surgida de comparar la evolución del PBI con la recaudación impositiva permite constatar que, entre 1994 y 1998, el crecimiento del PBI en términos constantes fue de 10%, muy por debajo del IRP y del IVA. Esto determina que para 1998 la recaudación por IRP constituya un 1,37% del PBI cuando en 1994 representaba sólo un 0,77%. En tanto, el IVA como porcentaje del PBI pasó de 7,33% en 1994 a 8,56%. Asimismo debe señalarse que en conjunto el IVA e Imesi representan pra 1998, aproximadamente, un 12% del PBI.
En total el nivel de recaudación impositiva interna en 1994 era un 14% del PBI y en 1998 representaba un 16,9%. Esto significa que entre 1994 y 1998 el PBI creció en términos constantes un 10% y la recaudación en términos de producto se incrementó un 18,4%. Por lo tanto, la conclusión es que hoy esta estructura tributaria determina que se paguen más impuestos», se señala en el informe.
El IVA
Como es sabido, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) en Uruguay es uno de los más altos del mundo. Este impuesto entra en vigor en 1973 y grava la circulación interna de bienes, la prestación de servicios dentro del territorio nacional y la introducción de bienes al país. La ley dispone la existencia de tres categorías de bienes: unos afectados por una tasa básica, otros con una mínima y otros totalmente exonerados. Estos últimos son: leche, verdura y fruta en estado natural, educación, salud, diarios, arrendamiento de inmuebles. Con el 14%: medicamentos, hoteles y canasta familiar (esta compuesta por: pan, arroz, aceite, carne de vaca y de pollo, pescado, pastas, sal, azúcar y yerba).
En la región, el IVA que se aplica es el sigiente: Argentina 21%, Brasil 12% y 18% y Paraguay 10%.
Si hay un impuesto que ha evolucionado, en cuanto a su magnitud, es el IVA. Desde enero de 1973 a la actualidad ha subido 9 puntos en su tasa básica y mínima.
El IVA fue (hasta que llegó al 23%) un «caballito de batalla» de los diferentes gobiernos a la hora de ajustar mediante el alza impositiva. Según las consideraciones de quienes elaboraron el estudio, «el IVA resulta un impuesto especialmente regresivo, desde el punto de vista de los sujetos a los que grava. Obsérvese que un trabajador promedio que deba gastar todo su salario en su consumo y que por lo tanto no pueda realizar ahorro alguno, paga impuestos por todas las transacciones que efectúe.
Por otro lado, un arrendatario que percibe un importante ingreso por sus actividades, probablemente consuma parte del mismo y conserve y ahorre el resto. Pues bien, en este caso el IVA sólo alcanzará al ingreso gastado en consumo, mientras el resto está completamente exonerado. De esta manera el peso de la imposición recae en mayor medida en los sectores de menores ingresos, porque ellos consumen una proporción mayor del mismo».
La recaudación de IVA fue en crecimiento desde 1994 hasta 1998, acompañando el crecimiento del PBI. En 1994, lo recaudado por este impuesto llegó a 1.278 millones de dólares y en 1998 fue de U$S 1.921 millones. Cuando se pensaba en alcanzar los U$S 2.000 millones, llega la devaluación en Brasil, lo que provocó una fuerte caída de recaudación en 1999, la cual se mantiene este año.
El año pasado, el gobierno recaudó por concepto de IVA, 1.777 millones de dólares, o sea U$S 144 millones menos que en 1998.
Por otro lado, el Impuesto Específico Interno (Imesi), que grava combustibles, lubricantes, bebidas, cigarrillos y tabacos, cosméticos y autos, también bajó en su recaudación durante el año pasado. El Imesi baja a U$S 610 millones, y se ha recaudado por este concepto en 1998 U$S 699 millones y en 1994 U$S 584 millones. Las participaciones de los principales impuestos en la estructura impositiva durante 1999 se situaron de la siguiente manera: IRP 10,9%; IVA 43,8%; Imesi 15%, Impuesto sobre ingresos 12,2% e Impuesto sobre patrimonio 6,3%.
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