Trigo desplaza a productores de semilla a zonas marginales
La producción de semilla fina es un rubro especializado que las grandes empresas prefieren no realizar.
El ing. Enzo Benech es el presidente del Instituto Nacional de Semillas (Inase), uno de los institutos más nuevos de la institucionalidad agropecuaria pero uno de los más importantes para el país, desde el punto de vista estratégico.
Benech es productor y experimentado técnico del departamento de Colonia, cuya campaña es de las más afectadas por la nueva era agrícola. Contó a LA REPUBLICA que en los departamentos de Colonia y Soriano es donde se produce la mayor parte del volumen de las semillas de forrajeras, especies cuyos cultivos se destinan a la producción de pasturas.
El presidente de Inase recordó que en ambos departamentos se registró un seca importante durante el último verano, en el momento clave del llenado de grano. Eso determinó una menor producción, a lo que se agrega que los productores tradicionales del rubro se hayan volcado a la producción de trigo.
Benech explicó que eso generó una menor producción de semilla nacional, que aconteció en el momento de una gran demanda desde la lechería y la ganadería. Esto forma parte de la corrida de rubros dentro del país: «la agricultura va corriendo a los lecheros y estos corren a los ganaderos, se van colonizando nuevas zonas y el que gana más es el que tiene más poder para acceder a la tierra», comentó.
Cambio de rubro
El jerarca opinó que este abandono de la producción de semillas forrajeras puede estar teniendo lugar en todo el mundo. El auge de la agricultura de cereales es común a todo el mundo. En este sentido informó que desde el punto de vista comercial Argentina es el gran abastecedor de semillas de nuestro país, comentó que Brasil es un gran productor pero el clima limita la producción de las especies que consumen los productores uruguayos. «En Argentina pasa lo mismo que acá y las empresas semilleristas grandes tienen problema para conseguir área, el auge agrícola uruguayo viene de la mano de la llegada de los argentinos, no lo inventamos nosotros», dijo.
Esto viene a ubicar al negocio de la semilla fina en un sitio importante en la economía agropecuaria regional, máxime que es un rubro que para hacerlo bien en cierto modo exige una especialización que no todos los agricultores nuevos están dispuestos a realizar.
Benech informó que un destino importante de las semillas de Ray Grass uruguayo es Argentina. «Hasta ahora el gran porcentaje de producción de semilla uruguaya es de categoría comercial.
Argentina puso en vigencia la semana pasada una reglamentación que sólo permitirá importar semilla certificada».
Esto rige para la venta de toda la semilla en el vecino país. «La producción de semilla que no sea certificada no se va a poder exportar», dijo el jerarca.
Consecuencias Explicó el presidente de Inase que esto puede determinar que desde nuestro país se exporten las mejores semillas, que son las de categoría certificada, y queden las de menor calidad.
Además los argentinos «quizá no puedan vender su semilla en el mercado interno argentino pero sí la puedan exportar para acá si alguien se las compra», situación que preocupa a las autoridades.
La semana pasada Inase tuvo una reunión con las empresas exportadoras tratando de alertar sobre la necesaria certificación, proceso que comienza en el momento mismo de las siembras.
En ese sentido se han tomado varias medidas para favorecer la certificación de los semilleros. Una de ellas es la profundización de la certificación por parte de empresas habilitadas para hacerlo, como modo de facilitar el proceso.
Nuevas áreas Inase tiene responsabilidad en el tema de las semillas de todos los rubros agropecuarios, pero en los hechos tradicionalmente se ha volcado más al control de las semillas de los grandes cultivos. En los últimos tres años se ha acercado a rubros como la citricultura, los frutales de hoja caduca y la vid. Un decreto específicamente no permitía al instituto trabajar con los forestales y en la horticultura. La semana pasada un nuevo decreto volvió a darle potestad a Inase sobre los rubros anteriores.
Desde la semana pasada Inase propuso al MGAP la elaboración de registros. «Lo que vamos a hacer es poner algunos reglamentos en el tema hortícola, donde existen una cantidad de especies y donde la semilla es en general importada, de la que no hay registro de cultivares ni control post siembra». En este punto destacó Benech que se procura darle confianza al productor que planta y a las empresas que venden materiales que tienen propiedad intelectual. «Si somos un país serio tenemos que ser respetuosos en este sentido, respetar la generación de tecnología, que es muy cara», comentó.
Alto nivel de valores Enzo Benech afirmó que no hay problemas de abastecimiento de semilla en la presente zafra, que se ha caracterizado por la volatilidad de los precios y la dificultad para conseguir algunas especies. Pero aclaró que «no tengo indicadores de que productores se queden sin sembrar por falta de semilla; de lo que se quejan es del precio, estamos en un escenario de altos precios de las materias primas y de los insumos que nos plantea un montón de desafíos y creo que no estamos acostumbrados a este nivel de actividad», dijo.
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