Retracciones y subsidios. Productores argentinos financian crecimiento industrial

Paro en Argentina repercutiría en Uruguay

El presidente de la ARU, Guzmán Telechea, analizó que una posible consecuencia del paro agropecuario argentino puede ser la corrida de empresas del vecino país, que podrían cruzar el charco para establecerse en Uruguay. Las declaraciones van en el sentido de lo que informó LA REPUBLICA, las empresas del vecino país cruzan el río, que esta vez une y no separa a los países vecinos.

El titular de la ARU consideró que era muy grave el aumento de las detracciones a las exportaciones instrumentadas por el gobierno de Cristina Fernández.

Tellechea consideró además que la medida fue tomada en medio del ciclo productivo, lo que agrega gravedad al tema. En este aspecto las autoridades del MGAP han señalado en reiteradas ocasiones que hay que respetar las reglas de juego entre la siembra y la cosecha de un cultivo ya que el productor tiene que saber cuánto debe pagar antes de sembrar.

 

¿Quién paga?

LA REPUBLICA consultó al ingeniero Gastón Rico, gerente de las Cooperativas Agrarias Federadas. El funcionario dijo que éste es un viejo problema, del que se quejan los productores argentinos desde hace años. Destacó que las retracciones a las exportaciones generan un subsidio a la industria argentina que pagan los productores agropecuarios. Rico explicó las distorsiones que genera este sistema. Las retracciones se cobran a los granos que se exportan. En el caso de la soja el impuesto aumentó a 44%. En el caso del trigo la retracción es de 30%. Si el productor vende el producto en el mercado interno argentino, no debe pagar. Si la soja vale US$ 500 en el mercado internacional, al productor le queda US$ 280 por tonelada. «Esto determina que la industria aceitera argentina consiga comprar la soja a US$ 300 la tonelada, que es lo que le ofrece al productor, a pesar de que en el mercado internacional el precio de la soja es de US$ 500″. El gerente de CAF agregó que este tipo de subsidios también afecta a la industria aceitera uruguaya, que tiene que pagar la soja al precio internacional del mercado. Los aceites argentinos llegan a Uruguay con ese favor que han pagado los productores argentinos, comentó Rico.

El gremialista consideró que el instrumentado en Argentina es un subsidio que calificó como ciego ya que hace que el aceite en Argentina sea más barato tanto para el que no tiene recursos como para el que tiene mucho dinero y puede comprar aceites importados.

CAF ha cuestionado el tipo de solución que se encontró para subsidiar la leche en Uruguay. Rico opinó que es un caso que tiene un tono similar ya que la leche tarifada de $ 13 por litro es subsidiada por el tambero uruguayo y esa leche se vende tanto en Carrasco como en los barrios populares, indicó.

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