Desaceleración. Menor demanda estadounidense suplida por asiáticos

Emergentes han podido "desacoplarse" de avatares de la economía de EEUU

Reacción favorable, efecto rebote. Otra vuelta de tuerca en el sempiterno péndulo de los mercados financieros. Estimulados por las siderales cifras vertidas por el gobierno estadounidense, puestas a disposición de los bancos, y por sucesivas bajas en las tasas de interés, parecen haber alcanzado una calma inestable. Medida ésta que quita rentabilidad a los depósitos bancarios y obliga al capital a buscar nuevas formas y lugares donde alojarse y multiplicarse.

De todos modos los datos tendenciales de la economía estadounidense muestran signos preocupantes y las expectativas a futuro de los agentes económicos indican la persistencia del debilitamiento en el nivel de actividad. A su vez otros indicadores como el consumo se desaceleran y el mercado de trabajo del país norte ha perdido, en lo que va del año, 200 mil puestos de trabajo. La recuperación del mercado, hasta ahora puntual, en virtud del shock de las medidas impulsadas desde la FED y la administración Bush, lograron frenar la caída del dólar frente al euro, al cotizar a 1,58 por unidad, cuando en la jornada anterior había llegado a su mínimo histórico de 1,60.

En este contexto los analistas coinciden en que seguirán bajando las tasas a pedido de los bancos comerciales y de inversión, que necesitan reestructurar sus deudas a bajos costos, para evitar la quiebra.

La baja en la tasa de interés rectora de ayer es la sexta desde setiembre de 2007 y parece que con un alza del 3,5 % los mercados recepcionaron positivamente la medida. También subieron las acciones de Bear Stearns, banco de inversión que fue rescatado por la FED y comprado por el JP Morgan a precio ganga des dos dólares por acción. Incluso, aumentaron las acciones de Lehman Brothers, entidad que contabilizó pérdidas por 1500 millones de dólares desde el año pasado y que es señalada para seguir los mismos pasos que Bear Stearns.

Resta ver si la sensación de calma logrará superar la fuerte volatilidad que han estado mostrando los mercados. Resta también ver la evolución que de aquí en más irán mostrando ciertos precios, en especial el petróleo y otras formas de refugio del capital, como el oro, que han alcanzado cotizaciones de nivel histórico.

El desacople de las economías emergentes.

El gran dilema para nuestras periféricas economías es saber hasta que punto las mismas han podido «desacoplarse» de los avatares de la economía norteamericana. Los analistas y principales figuras de los gobiernos de la región se muestran confiados en que las condiciones y fortalezas capitalizadas en el periodo de bonanzas les permitirán sortear esta tormenta sin mayores sobresaltos. Se estima que la desaceleración de la demanda por la recesión estadounidense bien puede ser suplida con los fuertes crecimientos previstos por los gigantes asiáticos. Otro aspecto importante a considerar es que varios de los países de la región, incluido Uruguay, han logrado diversificar los destinos de sus exportaciones, con lo que una merma en la demanda desde ese mercado, permite que sea derivada hacia otros. Un signo que evidencia esta situación es la caída al octavo lugar de los EEUU en nuestras exportaciones.

 

Paradojas

Otro aspecto de la actual crisis, que impacta de manera paradojal en nuestra región, deriva de la caída de los costos de las respectivas deudas, vía la reducción en las tasa de referencia que también rigen los intereses sobre estas obligaciones que nuestros países han cosechado en décadas anteriores.

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