Venezuela estudia gravar alza injustificada del petróleo
El gobierno de Venezuela aclaró que no ha cortado el suministro de crudo a EEUU y anunció que por consejo del Nobel Joseph Stiglitz, estudia un impuesto especial cuando el alza del petróleo no responda a un aumento en los costos de producción.
La guerra de la desinformación se ha desatado abiertamente por parte de EEUU contra Venezuela. Las agencias de prensa internacionales han anunciado a los cuatro vientos sobre el corte del suministro petrolero a EEUU, sin embargo, ello no ha sucedido. El aludido «corte» ha sido una posibilidad manejada por el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, en caso de que el país norteño adoptara una actitud belicista. No obstante, los efectos de la controversia ya se hacen sentir en los mercados, donde el petróleo volvió a subir para ubicarse en los 100 dólares.
En momentos en que Ecuador ha sido uno de los pocos países de la región que ha manifestado públicamente su apoyo a Venezuela (es llamativo que el Mercosur y sus países se mantengan en silencio) y que se oculta información sobre el origen verdadero del conflicto, Chávez informó a sus conciudadanos que la estrategia de ExxonMobil consistía en minimizar las reservas de petróleo en el sitio que se le había adjudicado en la Faja del Orinoco (300 km cuadrados) con el fin de solicitar áreas adicionales y expandir su campo de acción en el país.
Asimismo, la empresa que mundialmente se presenta como «víctima del odio chavista» no cumplió con la inversión que se requirió a todas las empresas de tecnología para incrementar el factor de recobro (porcentaje de crudo que efectivamente se puede extraer de un pozo). Dicho factor se ha elevado en los últimos tiempos en consonancia con la importante diversificación de los mercados de Venezuela. De esta manera, si sucediera un boicot norteamericano o alguna acción aventurera de corte militar las autoridades del país caribeño afirman que podrían seguir colocando su producción en el resto del mundo.
Es más, no se puede descartar que la trasnacional más grande del mundo esté generando esta situación de inestabilidad a fin de lograr que los precios del petróleo se recuperen en los mercados especulativos lo cual les generaría ingentes ganancias.
En ese sentido el gobierno de Venezuela concordó con el premio Nobel, Joseph Stiglitz, en la necesidad de «castigar» el alza indiscriminada y meramente especulativa en el precio del crudo. Es por ello que Chávez anunció que se estudia la propuesta del economista norteamericano la posibilidad de implantar un impuesto sobre ganancias repentinas (alzas abruptas del precio) a las petroleras extranjeras que operan en su país si no se corresponden con el encarecimiento de los costos de producción.
La corporación estadounidense presentó el mes pasado documentos ante una corte de Nueva York en los que demostraba que había obtenido un congelamiento de US$ 12.000 millones a los activos mundiales de Pdvsa por parte de una corte británica.
«El 24 de enero, la Corte Superior de Inglaterra y Gales estuvo de acuerdo de que existe un riesgo real de que Pdvsa disipe sus bienes y por ello presentó una Orden Mundial de Congelación de bienes», indicó Exxon.
Mientras tanto Exxon continuaba aislándose ante el anuncio de la italiana Eni, que llegó a un acuerdo con Venezuela y participará del proyecto de la Faja del Orinoco.
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