Cambio de escenario

El mundo trabaja ahora en una perspectiva en la cual ubica a EEUU condicionando nuevamente el mediano y largo plazo a un transcurso en 2008 relativamente manejable en un escenario electoral incierto. Ello supone un abrupto descenso de la tasa de interés y un deterioro constante del valor real de la moneda estadounidense con recorte de la demanda y aumentos de las conductas proteccionistas. Frente a este estado de cosas, en lo inmediato el capital privilegiara la seguridad en la definición de sus opciones de ahorro e inversión.

Es muy incierta la respuesta asiática frente a esta perspectiva y hay demasiado optimismo respecto a que los emergentes puedan sustituir la función locomotora del consumo norteamericano. Esas conductas de ordenamiento forzoso en marcos de mayor incertidumbre van a cambiar necesariamente el escenario previsto por países como Uruguay, que han hecho las cosas muy bien, pero que carecen de estructuras y reservas capaces de aislarlos de los nuevos riesgos.

 

Fusiones empresariales

En el nuevo escenario se reforzaran las tendencias de fusión y nuevas articulaciones en las principales cadenas agroindustriales y algunas del sector servicios. La complejidad y estrechez de márgenes de los proyectos nacionales determinarán una mayor propensión de los empresarios locales a abrir su capital o transferirlos directamente a empresas extranjeras con mayor capacidad de administración de riesgo y mejor acceso al financiamiento de bajo costo.

 

El crecimiento en revisión

Uruguay ya cuenta con planes de inversión externa directa capaces de contribuir a mantener el nivel de actividad y empleo en rangos similares a los programados: ENCE por ejemplo. Empero, el desequilibrio externo es tan potente y su desenlace tan incierto que las empresas globales, cuyos proyectos de riesgo están condicionados fuertemente por ese entorno, van a adoptar conductas de precaución y ajuste presupuestal capaces de mantener sus calificaciones y valores de mercado. Ya la principal forestadora extranjera en Uruguay anunció recortes presupuestales para 2008 del orden del 30%.

Tanto a nivel público como privado, las empresas uruguayas tenían hasta ahora proyectos importantes de inversión con financiamiento provisto en los mercados financieros y de capital.

El riesgo de estos proyectos es similar o mayor al propio riesgo soberano del país y que ahora se estima permanecerá en 2008 y 2009 lejano al logro del investment grade.

Si bien se supone que los costos de financiamiento descenderán en línea con la baja de las tasas de interés, para las empresas y proyectos locales la dificultad estribará en su acceso al crédito, particularmente de mediano y largo plazo. A nivel del financiamiento en los mercados de capital, será difícil que la mayor oferta de ahorro local se canalice hacia los proyectos locales fácilmente.

Y, a nivel bancario, es difícil que esta conducción económica y el BCU accedan a resquebrajar el plan de seguridad bancario que la SIIF desarrolla desde la salida de la crisis.

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