De la Rúa da marcha atrás con el recorte de gastos y recibe ayuda por U$S 20 mil:
Ambas noticias ayudaron a que los inversores en la región del Mercosur respiraran con alivio, ya que de esta manera se dan dos consecuencias: Argentina podrá mantener sus importaciones y se descarta una cesación de pagos de la deuda externa, lo que hubiera acarreado una fuga masiva de capitales de la región.
El que no se mantenga el recorte y los préstamos internacionales hacia Argentina también podría llegar a influir positivamente en el flujo de turistas desde Argentina hacia Uruguay, ya que esta medida daría una mayor confianza a la población sobre el mantenimiento del sistema de paridad cambiaria.
El viernes, el gobierno informó que pedirá al Congreso que elimine un ajuste de gastos superior a los 600 millones de dólares comparados con los gastos de este año, incluido dentro del proyecto de ley de presupuesto que está en debate. El gobierno justificó la medida por la necesidad de contar con fondos que le permitan expandir sus planes sociales y construir obras de infraestructura para subsanar las inundaciones que azotan al país. Estos cambios llegaron días después de que el Ministerio de Economía se viera obligado a elevar su meta de déficit fiscal para 2001 a 6.500 millones, de los 4.100 millones pautados originalmente en el presupuesto. El aumento se debió a que el Ministerio redujo su pronóstico de crecimiento económico del país para el año próximo a 2,5 por ciento, desde 3,7 por ciento.
De cumplirse esa meta, sería la primera vez en más de dos años que el Producto Interno Bruto (PIB) argentino se expande, vapuleado en 1999 por una profunda recesión que un año después derivó en un estancamiento. Los gastos totales del sector público no financiero incluidos en el proyecto original de presupuesto llegaban a 64.625 millones de dólares antes de los cambios.
Blindaje de U$S 20 mil
El presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el uruguayo Enrique Iglesias, aseguró que el «blindaje financiero» a Argentina podría ser anunciado antes de fin de año y que la cifra a negociarse con los organismos multilaterales de créditos y terceros países «podría ser mayor» a los 20.000 millones de dólares. Iglesias, quien está participando en Buenos Aires de un seminario, aclaró en conferencia de prensa que el «coordinador» para negociar este paquete financiero es el Fondo Monetario Internacional (FMI). El funcionario del BID dijo igualmente que «en este momento hay una excelente predisposición de los organismos internacionales para ayudar a la Argentina», pero no quiso profundizar en la cifra definitiva que podría aportar su entidad en el caso de que se concrete la asistencia. Sí dejó en claro que el apoyo internacional que podría obtener Argentina permitiría que el país recupere «la confianza» de los mercados e inversores mundiales.
Argentina ya cuenta con un acuerdo financiero con el organismo que le obliga a cumplir una serie de metas fiscales para acceder a un crédito contingente de 7.100 millones de dólares a tres años. Cada cambio que el gobierno realiza en sus estimaciones de déficit fiscal debe tener el visto bueno del organismo para que no se caiga el acuerdo crediticio, lo que sería una pésima señal para los mercados.
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