Nuevo sistema de subastas de la FED (539)
Para garantizar el buen desempeño macroeconómico, en el último cuatrimestre de 2007 la FED redujo la tasa de referencia de los fondos federales de 5,25% a 4,25% actualmente, y muy probablemente esta estrategia continuará. En agosto de 2007, para reducir las fricciones financieras, la FED disminuyó el diferencial entre la tasa de descuento y la de los fondos federales de 100 a 50 puntos básicos, extendió el plazo de financiamiento a 30 días, y comenzó a inyectar significativamente liquidez en los mercados monetarios.
Los resultados no fueron suficientes, por lo cual, el 12 de diciembre la FED introdujo nuevas medidas para fortalecer su estrategia. Primero, estableció líneas de swap de moneda extranjera con bancos europeos para que estos provean liquidez en dólares en los mercados locales. Segundo, introdujo un sistema de subastas llamado Term Auction Facility (TAF). Este programa permitió subastar US$ 40Mmd en diciembre, a los que se sumarán otros US$ 60Mmd en enero con plazos que varían entre 28 y 35 días. De esta manera, la FED cuenta con una nueva herramienta de política monetaria que puede ser instituida de manera permanente si se juzga conveniente.
El TAF representa una alternativa a la ventanilla de descuento, en la que participan pocas instituciones y que ha sido utilizada poco, debido al estigma asociado, ya que puede ser interpretado como señal de que la entidad financiera que acude a la ventanilla se encuentra en problemas. Así, el mecanismo le permite a bancos sólidos obtener fondeo usando como colateral activos que podrían no ser financiados fácilmente en el mercado.
El TAF permite destinar recursos a un mayor número de instituciones, amplia los activos utilizados como colaterales más allá de los bonos de gobierno y extiende el plazo del crédito. Siempre y cuando el resultado de la subasta sea a una tasa menor a la tasa de descuento, las instituciones financieras acceden a un crédito más barato. Considerando que los recursos inyectados al sistema son conocidos con anticipación y dado que los recursos subastados dejan de ser otorgados por otros canales, se reduce la volatilidad de los fondos federales sin modificar la liquidez. En contraste, el TAF provoca un cambio en el balance de activos de la FED que podría implicar mayor riesgo.
Si bien el TAF permite inyectar liquidez y reducir las tasas de interés interbancarias, el problema de fondo detrás de las fricciones en los mercados financieros de crédito se derivan de la falta de información sobre las potenciales pérdidas en los balances de las instituciones financieras, asociadas a los activos de alto riesgo, principalmente en el mercado hipotecario. Por ello, el TAF no representa una fórmula mágica capaz de mitigar estas fricciones. Esto debido a que el TAF no soluciona directamente los problemas de balance o de capital de los bancos, ni reduce la percepción de riesgo derivada de los activos en dificultades.
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