Presupuesto: mismos recursos para la seguridad y educación
El denominado Informe de Coyuntura, elaborado por el Instituto Cuesta – Duarte, del PIT-CNT, contiene un capítulo especial dedicado a las finanzas públicas y en especial al análisis del Presupuesto a estudio en el Parlamento.
El trabajo agrupa a los sectores de acuerdo a la naturaleza de los mismos. Se señala que el gasto en educación asciende, según se plantea en el mensaje original, a 664 millones de dólares, lo cual lo ubica en 12,7% del Presupuesto Nacional y no más allá del 3,1% del Producto Bruto Interno (PBI). Por otro lado, el gobierno destinará un 12,6% a los gastos dentro del sector seguridad, incluyendo esto a las Fuerzas Armadas y el Ministerio del Interior.
El gasto en atención a la salud asciende a U$S 450 millones por año en promedio, lo cual lo ubica apenas en 8,6% del Presupuesto. El gasto en vivienda alcanzará a 2,3% del total, mientras las actividades que el Estado realiza en materia de coordinación y estímulo a las actividades productoras de bienes y servicios llega «tan sólo a 2,2% del total». Las cifras muestran una tendencia a la baja en el gasto público debido a la necesidad que tiene el gobierno de bajar el déficit fiscal.
En el informe del PIT-CNT se señala que «el resultado deficitario de las cuentas públicas tuvo una tendencia descendente entre 1995 y 1998, cuando pasó de 1,5% a 0,8% del PBI. Ello fue posible gracias a una sustancial elevación de los ingresos del Estado, que se produce como consecuencia del ajuste fiscal de 1995 y el ciclo expansivo que la economía uruguaya vivió a partir de 1996″.
Dentro del análisis se destaca que la crisis financiera internacional de 1998 y particularmente su repercusión en la región a partir de la devaluación del real en Brasil, agudizado por la inexistencia de políticas económicas anticíclicas, generó en nuestra economía un fuerto proceso recesivo. Esto llevó a una baja en la recaudación y un déficit fiscal que llegó al 4,7% del PBI en marzo de este año.
El instrumento más utilizado por el gobierno anterior para financiar el déficit fiscal fue el endeudamiento y en especial la emisión de títulos públicos. El informe del Instituto Cuesta-Duarte indica que «el endeudamiento entre fines de 1999 y junio de 2000 tuvo un importante crecimiento, pues pasó de U$S 856 millones a U$S 1.174 millones, si se consideran los últimos doce meses a junio. En particular el incremento fue importante en el endeudamiento con el sistema financiero y la emisión de títulos públicos. En ese sentido, el hecho de utilizar el endeudamiento como principal instrumento de financiación del déficit fiscal, ha generado un empeoramiento de los indicadores de la deuda externa uruguaya».
Baja del crédito
Asimismo, el informe de coyuntura abarca otro aspecto de importancia para la economía a nivel interno, como lo es el crédito.
El estudio determina que el total del crédito otorgado al sector privado en los doce meses terminados en junio de este año creció 9,6% en términos reales. Ese porcentaje confirma la tendencia descendente en el ritmo de expansión, iniciada a fines de 1998.
Esta situación corresponde a la conjunción de tres procesos: la reducción de los flujos de fondos recibidos por los países emergentes tras la moratoria rusa de agosto de 1998, las medidas adoptadas por el BCU tendientes a frenar la acelerada expansión del crédito al consumo de modo de preservar la estabilidad del sistema financiero nacional y la recesión que afecta a la economía nacional.
En agosto de 1998, previo a la crisis financiera internacional, el crecimiento anual del crédito alcanzó 17,7% y, excluyendo del dato presentado para este año el efecto de la incorporación a la plaza del Banco de Galicia y Buenos Aires, el aumento real correspondiente a junio de 2000 sería de 5%.
La evolución en términos reales del crédito por moneda demuestra que el crecimiento del crédito al sector privado en moneda extranjera determinó la mencionada desaceleración. El informe explica que en los doce meses finalizados en junio de este año su crecimiento fue de 11,7% en términos reales. Para el mismo período, el crédito otorgado en moneda nacional creció 5,6%, «pautando la tendencia al lento ritmo de expansión de este tipo de crédito, característico del primer semestre del año 2000″.
Haciendo referencia a los créditos en moneda extranjera, el trabajo de la central sindical sostiene que el crédito a no residentes presentó la mayor tasa de crecimiento desde febrero de este año (49,3%). «Pese al menor ritmo de crecimiento marcado para el conjunto de la banca, el porcentaje de crédito nominado en moneda extranjera se mantiene en el primer semestre en torno al 66% del total de los concedidos por el sistema financiero, de los cuales el 12% es recibido por no residentes».
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