Grupo árabe se queda con parte del Citibank

Tranquilidad absoluta en la plaza local

Los comentarios realizados a LA REPUBLICA por miembros del equipo económico y del Banco Central fueron prácticamente unánimes respecto a la solidez con la cual la plaza financiera local pudiera enfrentar cualquier agravamiento de la crisis de los bancos norteamericanos y europeos más afectados por su estructura de inversión y gestión de activos de riesgo dependientes de las garantías hipotecarias.

El riesgo respecto a la solidez del sistema financiero internacional fue precipitado nuevamente el lunes cuando se conoció una recomendación de ventas de acciones del Citigroup frente a mayores pérdidas previstas por la propia institución en los primeros balances posirrupción de la crisis inmobiliaria y de garantías en los EEUU. La recomendación se extendió rápidamente a todo el mundo dado que también, en paralelo, el grupo anunciaba medidas de reestructura y contención de gastos a nivel global. El grupo se vio obligado el lunes a adquirir liquidez pagando tasas muy elevadas, del 11% vendiendo acciones convertibles, para cumplir los requisitos demandados por el regulador financiero de Abu Dhabi, un emirato árabe donde el grupo estaba siendo exigido por sus ahorristas e inversores.

 

El riesgo de extensión

El lunes frente a esta situación los precios de los bonos del tesoro del gobierno norteamericano y del oro llegaron a sus niveles récord pese a que ayer se produjo una leve caída de algunos precios de activos ultra seguros. En la región, la divulgación de la información tomó por sorpresa al mercado bursátil y financiero brasileño muy sensibilizado por la acumulación de malas noticias.

Y naturalmente «se coló» en la plaza local generando un conjunto de interrogantes últimamente inusuales. Esas interrogantes reinstalan algunas de las incertidumbres generadas por la crisis de 2002 y si bien, el público en general, diferencia sin dificultades la calidad de la seguridad bancaria reconstruida a partir de la Ley 17.613 «de Bancos» hay un segmento de público que parecería haber entendido con demasiada lejanía cómo funciona el nuevo esquema de seguridad bancaria. El problema consiste en que, además de las dudas naturales respecto a la responsabilidad de la sucursal uruguaya del grupo Citi en una emergencia de profundización de la crisis, ahora las interrogantes se basan en el riesgo inducido desde las casas matrices, y extendido eventualmente a sus sucursales en la periferia del sistema. No le resulta sencillo al ahorrista o inversor en productos de terceros administrados por sucursales de casas matrices en dificultades, reparar en las seguridades que la normativa bancaria, la regulación de riesgo, el sistema de garantías y la protección del ahorrista, han venido conformando en los últimos años.

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