Los charrúas pisaban suelo que estaba 40 centímetros más arriba
El subsecretario del MGAP, Ernesto Agazzi, subrayó la importancia de tener un manual que servirá y será útil a la presente y a futuras generaciones de técnicos y productores. El jerarca sostuvo que este tipo de trabajos se inscribe dentro de la «estrategia» del país, dijo que no era un tema de la coyuntura ya que en el futuro las medidas del impacto ambiental «serán de las barreras no arancelarias que determinarán y afectarán el comercio mundial». En esa misma línea de acción señaló que estaba el camino que ha comenzado a transitar Uruguay con la trazabilidad del ganado vacuno.
El viceministro agregó que «este tipo de trabajos mide el impacto de los emprendimientos, pero no en el entendido de los militantes ecologistas que señalan que para que el ecosistema no se modifique no hay que hacer nada». Agazzi sostuvo que esta administración considera que los productores uruguayos tienen que intensificar su actividad y ese cambio se debe acompañar con la medida del impacto que se tiene sobre el ambiente.
Equipo
El manual fue elaborado por un equipo multidisciplinario que abarcó a ingenieros, veterinarios, biólogos y ecólogos, la labor fue coordinada por la ing. Aelita Moreira del Programa de Producción Responsable- PPR- del MGAP y por el Dr. Geraldo Stachetti de Embrapa, que es un ecólogo brasileño. En el proceso se miden todos los impactos que una actividad productiva puede tener sobre su entorno, se consideran aspectos sociales, económicos, del paisaje, de la diversidad biológica, se miden impactos químicos y físicos sobre el agua y sobre los suelos, como así también lo que tiene que ver con la conservación del patrimonio cultural de la región.
La elaboración de este manual fue elogiado por el ing. Alfredo Bruno, director del PPR que destacó la importancia de la herramienta que se ponía a disposición de todo el aparato productivo nacional.
La ingeniera Moreira dijo, como dice Galeano: «Hay que dejar una huella en el mundo y este es un libro que quedará para futuras generaciones». El trabajo fue una ardua labor que duró dos años e involucró a diversas entidades como al IICA, Plan Agropecuario, INIA, Facultades de Veterinaria, Agronomía, Química y Facultad de Ciencias.
Todo modifica
La técnica del PPR manifestó que a veces la gente considera mal que «cuando uno está haciendo un trabajo en el campo no tiene impacto. Cada actividad modifica el ambiente.
Como señalaba el ingeniero Lasval en su presentación los charrúas caminaban 40 cm por encima del suelo que hoy existe, no sólo las fábricas afectan el medio ambiente, también producir leche y hortalizas modifica el entorno», enfatizó. El método es un sofware libre, al que se puede acceder entrando a la página web del Proyecto de Producción Responsable. *
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