Oddone dice que el camino es "una política fiscal precautoria"
El equilibrio entre una política monetaria contractiva, una política fiscal precautoria y una recuperación salarial moderada es el camino que el equipo económico del gobierno uruguayo debería mantener para evitar posibles riesgos de desajuste económico durante los próximos dos años, afirmó el economista Gabriel Oddone en el foro «Argentina y Uruguay 2008-2009, amenazas y desafíos para la estabilidad y el crecimiento», organizado por CPA Ferrere y realizado ayer en el auditorio del World Trade Center. En el evento, que convocó a especialistas, también estuvo presente el economista argentino Carlos Melconian, quien además de desempeñarse como consultor económico desde hace más de una década, ocupa el primer lugar en la lista del Senado por la ciudad de Buenos Aires por la alianza PRO, encabezada por Mauricio Macri.
En su análisis de la situación nacional, Oddone calificó el escenario externo como «relativamente favorable» para Uruguay, con una desaceleración de la economía, volatibilidad de los mercados primarios y financieros, un dólar que se mantiene débil pero no en caída y elevados precios de productos primarios que, a pesar de significar un riesgo, también son oportunos para la economía nacional.
Con este contexto internacional, para Oddone Uruguay deberá emprender el desafío de enfrentar las desavenencias que puede sufrir su economía interna durante el proceso preelectoral. En este sentido, uno de los elementos primordiales es mantener un impulso fiscal negativo, un equilibrio que los años electorales han demostrado difícil de lograr.
«Dado que la principal pelea es contra la inflación, hay que ver cuánta fuerza tiene el Ejecutivo para contener las demandas de recuperación de salarios», afirmó el economista en relación a la política de ingresos que, destaca, deberá suponer un cambio en las negociaciones en los Consejos de Salarios, con especial atención a la posición de las empresas. Este factor, de recuperación salarial moderada en el sector privado, la continuidad de la desaceleración de la economía, con una tasa de crecimiento superior a la histórica y una inflación que, aunque lejos de la meta, permanecerá moderada, es el panorama que, según el especialista, se espera para el Uruguay en 2008.
«Existen muchas posibilidades desde la política económica para consolidar los esfuerzos relativos a la inflación y la desinflación que realizó la sociedad durante los años 90 y que posibilitaron lograr una tasa razonable», subrayó Oddone. Por ese motivo, el escenario electoral exige mantener el equilibrio y enfatizar las acciones en la política macroeconómica para afirmar este período de crecimiento.
En cuanto a la forma en que los vaivenes de la economía argentina durante los próximos años pueden afectar la nacional, Oddone afirmó que, al igual que lo sucedido durante los últimos años, el impacto no será de gran magnitud debido al debilitamiento de los nexos comerciales y de servicios entre ambos países. «El caso de Argentina aportará lecciones sobre cómo procesar los cambios en políticas macroeconómicas que Uruguay deberá algún día enfrentar», destacó.
Por su parte, el escenario planteado por el economista Carlos Melconian para la Argentina de los próximos dos años presenta una economía algo más «agitada» que la uruguaya. *
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