Un 2000 sin crecimiento y con un déficit superior a U$S 600 millones
No obstante, el director del Hemisferio Occidental del Fondo Monetario Internacional (FMI), Claudio M. Loser, entendió que Uruguay se encuentra en un proceso de estabilización y consideró que «quizás registre algo de crecimiento este año y pensamos que el año próximo, con un contexto internacional más positivo, el país podrá comenzar a crecer».
El equipo económico de gobierno y las autoridades del FMI continúan trabajando en la corrección de las metas macroeconómicas para los próximos años.
El presidente del BCU dijo que la actual política cambiaria ha permitido mejorar la competitividad del país, aunque siempre hay «grados» de mejora y depende de las ramas de actividad. «Algunos sectores pueden haber querido mayor rapidez en esa recuperación, pero de todas maneras se advierte una mejora en la competitividad teniendo en cuenta el ritmo de devaluación de la moneda en comparación con la inflación interna». «El Fondo Monetario Internacional advierte mejoras en la composición de la oferta uruguaya, en particular la oferta exportable, una diversificación de mercados y un matiz de crecimiento en estos meses».
Rodríguez Batlle sostuvo que el gobierno y el FMI están realizando nuevas correcciones de las metas fijas anteriormente e informó que el crecimiento para el año 2001 se situará entre el 2 y 2,5%, mientras el déficit fiscal alcanzará 3% del PBI para este año, y el déficit «deberá seguir cayendo hasta llegar al 1% en el 2004″.
El programa inicial del gobierno preveía un crecimiento de 2 y 2,5%; pero según el presidente del BCU «eso no se ha dado y probablemente vamos a cerrar el año sin crecimiento». «En este año se han dado algunos elementos que no han permitido la reactivación de la economía como la crisis del petróleo, altas tasas de interés, depreciación del euro, recesión en Argentina y factores sanitarios incluso», afirmó.
«Quizas crezcan algo»
Por su parte, el representante del FMI, Claudio M. Loser, se mostró optimista en la marcha de la economía uruguaya, dijo que el tipo de cambio actual debe mantenerse y que Uruguay está preparado para soportar los shocks externos.
«El país durante muchos años ha mantenido una gran prudencia, un nivel de sofisticación, una madurez del análisis y la aplicación de políticas económicas que ha hecho que un país pequeño pueda defenderse muy bien de la vulnerabilidad que significa la globalización. Se han tomado medidas estructurales importantes de flexibilidad y, aun con complicaciones externas, ha podido absorber éstas razonablemente bien y evidentemente el aumento de las tasas de interés internacional y el precio del petróleo tienen un impacto negativo que tiene sus costos», manifestó.
Haciendo referencia a la situación uruguaya, dijo que la reactivación «se encuentra en un proceso de estabilización, porque el año 99 fue muy difícil y quizás este año el país registre algo de crecimiento. Sin embargo, para el año próximo, con un contexto internacional más positivo, el país podrá comenzar a crecer». El funcionario dijo que se deben crear condiciones más flexibles para lograr una economía que funcione bien y, en el caso de Uruguay, «condiciones que de alguna manera permitan que el país responda bien a las crisis mundiales y regionales». «Todos los países son vulnerables y países del tamaño de Uruguay serán afectados por resfríos que pueden ocurrir en la cercanías. Creo que el grado de vulnerabilidad que Uruguay tiene hoy es menor que el que tenía antes, porque tiene un sistema financiero fuerte que hace que el país pueda aguantar mejor las turbulencias internacionales. Uruguay está preparado para soportar los shocks», expresó.
En referencia al sistema cambiario, Loser indicó que «ha funcionado muy bien». En el mundo hay diferentes sistemas de tipo de cambio y en ese sentido «no hay una solución única, ni una respuesta única a este tema. Las respuestas varían con los países y en Uruguay el tipo de cambio actual debe mantenerse».
En su disertación sobre «La Nueva Arquitectura del Sistema Financiero Internacional», el funcionario del organismo crediticio internacional dijo que el Fondo se encuentra en proceso de reformulación y tiene «necesidad de enfocar mejor sus actividades».
Loser expresó que existe una línea de crédito contingente para países con problemas, que fue creada hace dos años y que nadie la ha utilizado, al tiempo que aclaró que «los recursos del Fondo son limitados».
Prueba de fuego
Asimismo, el experto en mercados financieros del ABN-AMRO Arturo Porzecanski dijo que Argentina será la próxima «prueba de fuego» de la nueva arquitectura económica y aseguró que en el vecino país «no hay crisis financiera» y el nerviosismo de las últimas semanas «no generó ningún tipo de retiro de depósitos». El economista recordó que, al contrario de otros países de la región, «Argentina no tiene problemas de corto plazo, porque la deuda de corto plazo es menor y tiene otras facilidades de pago».
Compartí tu opinión con toda la comunidad