YA EL ESCENARIO NO ES EL MISMO DE UN AÑO ATRAS

Uruguay mantiene sus equilibrios externos

Fortalezas que se mantienen y algunas amenazas que aparecen en esa cuenta del equilibrio general constituyen señales a tener en cuenta para entender aspectos de la política económica del gobierno.

Las estimaciones preliminares del intercambio general del país con el exterior realizadas por el Banco Central con cierres al primer semestre del año indican que tomando períodos de doce meses móviles ­la medida significativa a los efectos de evitar distorsiones estacionales­ el país va ingresando a un período más «normal» en sus intercambios con el resto del mundo. Efectivamente, en los doce meses finalizados en junio pasado Uruguay aumentó sus activos de reserva en U$S 194 millones frente a ganancias de U$S 964 millones verificadas en los doce meses previos a junio de 2006. Esta disminución de ganancia de activos está explicada por un aumento del déficit global de la cuenta corriente (intercambio comercial de bienes y servicios principalmente), producido a la vez por un importante incremento en el déficit del comercio exterior de bienes que, en los doce meses cerrados a junio de este año no pudo ser compensado por el saldo favorable que el país tiene en el intercambio de servicios. La cuenta corriente es la suma de los saldos del intercambio comercial, las rentas de capital, y otras transferencias. Esa cuenta corriente definida así, más la cuenta capital y financiera son los dos renglones decisivos para un resultado que integrado por estimaciones de errores y omisiones, conforma aquella variación de activos de reserva que, como se señala más arriba, acumuló una ganancia de U$S 194 millones en los doce meses finalizados en junio pasado.

 

Las complicaciones comerciales

Hasta mediados del año pasado, la contribución del comercio de bienes y servicios al equilibrio general era importante, unos U$S 300 millones generados en el superávit de la cuenta comercial nivelaban la cuenta corriente y otras transferencias contabilizadas en errores y omisiones permitiendo que la ganancia de activos de reserva fuera equivalente al ingreso neto de capitales, provenientes en aquel entonces esencialmente de una inversión externa directa que acumulaba más de U$S 1.000 millones en los doce meses previos a junio de 2006, imputables en su gran mayoría a los ingresos de capital necesarias para la instalación de Botnia. Ya en el correr de este año, los ingresos reales provenientes del comercio exterior de bienes y servicios comienzan a resentirse.

Y ello sucede pese al notable incremento de los precios de exportación agroindustriales. El fuerte impacto del aumento del precio del petróleo y un consumo privado creciendo a más del 9% anual en términos reales, comenzaron a incrementar el déficit del intercambio de bienes, que esta vez no pudo ser compensado con un incremento prácticamente nulo en el saldo de la cuenta de servicios. Importa ponderar al respecto que en ese saldo de intercambio de servicios para el Uruguay comienza a ser esencial el lograr mantener un saldo positivo el rubro de ingresos netos de servicios turísticos. En ese sentido comienza a ser decisivo el tipo de cambio real con la Argentina y un acuerdo rápido que despeje la conflictividad con Argentina. De cualquier manera ­hasta ahora al menos­ el encarecimiento relativo de Brasil le permitió a Uruguay paliar los efectos negativos del conflicto con Argentina en el rubro. Ahora, la inflación en dólares de Uruguay está comenzando a crecer más que la brasilera lo que pudiera complicar esa perspectiva de turismo y su incidencia positiva en el equilibrio de la cuenta corriente de la balanza de pagos.

 

La inversión y la cuenta capital

El otro componente de alta gravitación en el logro del equilibrio general y la ganancia de activos está constituido por los intercambios en las cuentas de capital y financieras de la balanza de pagos. Aquí también el país ha ingresado en un escenario que ya no es el mismo del año pasado. El ingreso neto de capitales en el año móvil cerrado en junio de 2006 fue de un orden cercano a los U$S 1.000 millones. Al término del año cerrado en junio pasado ese ingreso neto había disminuido a los U$S 646 millones. En el último período, particularmente en el primer semestre de este año comenzó a manifestarse la reducción de la inversión externa directa ­se reduce prácticamente a la mitad en el comparativo de los dos primeros semestres del presente y el pasado año. Y esa reducción de IED neta ­se computa en esta cuenta el reintegro de préstamos recibidos por empresas extranjeras a sus casas matrices­ es compensada ahora por un aumento importante del ingreso de capitales, inversión y carteras vinculadas al financiamiento en particular. Ya en este año no se computan ingresos como los de la venta de acciones del Banco Comercial. Mientras tanto, en esa cuenta de capitales, el gobierno central emitió deuda por U$S 1.280 millones en el primer semestre de 2007, adelantándose al deterioro actual de las condiciones de financiamiento externo.

La banca pública aumenta su inversión internacional, más redituable y segura que lo que pudiera invertir o prestar dentro de fronteras. Y, por último, las empresas públicas debieron aumentar en el primer semestre de 2007 su endeudamiento con el exterior, o al menos, el nominado en moneda extranjera. *

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