Los gobernantes se olvidan de la educación y las instituciones no se renuevan
En los últimos años Uruguay ha comenzado a ser escenario de una multiplicidad de eventos de esta naturaleza, los cuales producen los fenómenos de marketing usuales pero que, además, facilitan el intercambio y el tránsito de empresarios nacionales en mercado global. Jesús Morán proviene del ámbito académico y es una opinión privilegiada en esos temas de la intersección comercial y cultural de los negocios en el mundo actual. LA REPUBLICA le pidió algunas consideraciones al respecto.
1. ¿Cómo se observa a Uruguay en el mundo empresarial global? ¿Es aún un jugador demasiado nuevo? ¿Se conoce su intimidad política institucional?
–Uruguay, al igual que muchos otros países de Latinoamérica, actualmente son considerados atractivo para muchos inversionistas extranjeros.
Esto se debe a los análisis económicos que constantemente salen publicados desde hace varios meses, por firmas transnacionales como Deloitte & Touche, Pricewaterhousecoopers, Ernst & Young, entre otros. Sé también que no todo es de color rosa y estos análisis (riesgo país, PBI, tasa de desempleo) aún no se ven reflejados en las poblaciones, pero da muchas esperanzas en la región.
A decir verdad, no considero a Uruguay como un jugador nuevo. Uruguay tiene un potencial económico muy grande Si bien es cierto no se conoce muy profundamente su intimidad política institucional, al investigar uno puede darse cuenta de que The Economist lo calificó como el país más plenamente democrático de América Latina y asimismo cuenta con el menor índice de percepción de corrupción, problema que abarca a toda Latinoamérica.
2. Si tuviera que definir cuál es la condición necesaria, imprescindible para que un país pequeño sobresalga en la modernidad político empresarial, ¿cuál sería ella?
–Para mí sería que adopte una política de globalización efectiva. Gestionando por ejemplo todos los tratados de libre comercio que pueda sostener.
Está comprobado que ofertando los productos y servicios al mundo es la mejor vía de crecimiento y desarrollo de cualquier país
. Es fácil guiarse de los países que en estos momentos están haciendo tomando estas políticas como Perú y Colombia. O países que ya han logrado una gran diferencia con respecto a otros países, como es el caso de Chile.
Asimismo también pienso que es un tema de actitud. Siempre cuando conozco a un uruguayo se refieren a Uruguay como país «pequeño», cuando esto a mi entender no es verdad. Sólo observando el número de habitantes, el PBI, los recursos con los que cuenta, la ubicación geográfica, etc.
Uno puede darse cuenta de que no es así. Por ahí sería importante empezar a cambiar esa apreciación de los uruguayos en general.
3. Arriesgando la imprecisión de una respuesta a esta inquietud: ¿América Latina es un lugar relativamente cómodo para la competencia y la iniciativa de los buenos empresarios globales?
–Actualmente considero que sí. No es casualidad que veamos tantos casos de éxito de empresarios latinos que están teniendo excelentes resultados.
Ahora hay algunas excepciones en América Latina que no es muy cómodo ni propicio para la competencia e iniciativa de los empresarios globales. Pero en general son más los países que sí lo son.
4. En 1995 el Consejo Iberoamericano en Honor a la Calidad Educativa, que usted integraba, realizó en Punta del Este una entrega de premios en esa área. Luego de dos años, ¿cuál es su apreciación global sobre los problemas de la educación en Latinoamérica? ¿Ganamos o perdemos competitividad a futuro en términos de formación de capital humano? ¿Tiene información actualizada en relación al potencial de Uruguay en este rumbo y sus principales dificultades?
–En realidad esto se desarrolló en 2005 y yo no pertenecía al Directorio. Básicamente formé parte del equipo que creó y desarrolló este Consejo y fui presidente del comité organizador en el primer evento desarrollado en 2004 en Lima, Perú.
Actualmente, la tendencia de los empresarios latinos es de inversión en el capital humano. Y eso es fundamental para el desarrollo de las empresas.
Considero que la educación en Latinoamérica está históricamente olvidada.
Es decir, es curioso que cuando los candidatos presidenciales de los países latinoamericanos están en campaña, ofrecen diversos cambios para la educación. Finalmente, cuando obtienen el poder, la realidad es muy distinta.
A eso hay que agregarle que la mayoría de las instituciones educativas no se renuevan ni capacitan. Siguen enseñando con la misma metodología desde hace varias décadas.
Por esto, una de los proyectos que más difunde el Consejo Iberoamericano en honor a la calidad educativa es el de implementar lo que ellos llaman la educaci[on integral. Que es una educación nueva pero muy efectiva.
Considero que si estuviéramos perdiendo competitividad, no se verían tantos ejecutivos latinos dirigiendo grandes empresas en todo el mundo. Si bien es cierto que el escenario no es el mejor, aún los latinos se desarrollan excelentemente. *
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