Reclaman a los legisladores controlar extranjerización de la tierra
Los cambios en el campo uruguayo son profundos y estructurales, el precio y la tenencia de la tierra imprimen al momento diferentes puntos de vista sobre un problema que ha sido calificado como el más importante que afecta a los productores uruguayos.
Para algunas gremiales, políticos y analistas el cambio estructural que se da en el campo uruguayo forma parte de una dinámica natural, para otros, que los extranjeros hayan comenzado a dominar el negocio rural desplazando a los productores tradicionales del campo uruguayo es un tema de soberanía. En una entrevista realizada en el programa Agronoticias 1410 Rodrigo Herrero, presidente de la Federación Rural del Uruguay dijo que el problema de la tierra era el que los afiliados de la gremial referían como el más angustiante para los empresarios criollos. El gremialista reconoció un problema en la tendencia que se ve a diario en el campo que ha quedado reflejado en el informe que dio a conocer la DIEA a principios de esta semana. Reconoció que quizás los propietarios uruguayos no tenían conciencia del valor real de la tierra en el mundo, que aumenta de valor año tras año y la dejan en manos de grandes empresas. Pero aseguró que la encrucijada es de difícil solución ya que para el propietario que vende su propiedad esta escalada de valores inmobiliarios le favorece, pero perjudica al que se quiere quedar a trabajar en la tierra. El alto precio de la tierra ha llevado a que también aumente el precio de las rentas agropecuarias que tienen valores que dejan fuera del mercado a los productores pecuarios, cuya rentabilidad tradicional no les permite competir con los agricultores, forestales o grandes empresas que aplican altas tecnologías.
La tierra era barata
En nuestro país el valor creciente de la tierra va equilibrando el valor con la región, principalmente con Argentina donde cualquier campo arable tiene un costo cercano a las 4 mil dólares la hectárea.
En el mes de mayo Comisión de Fomento Rural había solicitado una moratoria de venta de tierras a extranjeros, solicitud que se diluyó y pareció no tener impacto ninguno pero que se reactivó esta semana, luego de conocido los datos brindados por la DIEA.
El ingeniero Mario Costa, secretario de la referida gremial explicó que la situación actual es más grave que la surgida del informe ministerial ya que los datos oficiales se toman hasta el primer semestre del año 2006, «desde esa fecha hasta ahora el problema es mayor, el precio de los campos ha aumentado aún más y la tierra está quedando en manos de empresas extranjeras que tienen una lógica de negocio capitalista que muchas veces no contempla lo que es mejor para nuestro pueblo», dijo.
Un tema de soberanía
Costa aseguró que a su juicio el tema de la tierra en manos de extranjeros es un tema de soberanía nacional. Opinó que la expectativa de que el acceso a la tierra se democratizara por vía de la colonización parece haber quedado de lado en los hechos.
Reconoció que altas autoridades del MGAP tienen la misma preocupación pero «parece que todos se pasan la pelota y nadie toma medidas».
Para el gremialista es claro que los legisladores deben legislar para detener esta tendencia, pero afirmó que «no todos los legisladores tienen la misma postura ya que para algunos esto no es un verdadero problema». Para Costa el tema tiene que ser debatido ya que supera el solo acto del negocio inmobiliario. Costa recordó que en la campaña política del año 1971, el Frente Amplio y los movimientos nacionalistas liderados por Wilson Ferreira Aldunate tenían propuestas que limitaban la tenencia. *
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