Escépticas opiniones sobre los consejos agropecuarios departamentales
La semana pasada el Ministerio de Ganadería (MGAP) puso en marcha el Consejo Agropecuario Nacional, el nuevo esquema de funcionamiento que se le quiere dar a la política agropecuaria incluye la creación de Consejos Departamentales y Mesas de Desarrollo locales, se procura entre otros objetivos dar coherencia a la acción de las diferentes instituciones vinculadas al sector y descentralizar un ministerio que al igual que todo el Estado uruguayo desarrolla su acción desde la capital.
Pero a pesar de las buenas intenciones que todos reconocen en la ley que dio origen a este nuevo funcionamiento, desde tierra adentro se ve con escepticismo la propuesta, se considera por ejemplo que en sí misma puede agregar burocracia al sistema.
El ingeniero Alejandro Henry opinó sobre este tema: «La gente en el campo tiene una idea negativa con respecto a lo que es la acción del Ministerio de Ganadería, es muy centralizado y la inoperancia es manifiesta, cualquier trámite que uno va a realizar es lamentable».
Consideró la propuesta de los consejos departamentales como buena «pero soy pesimista en cuanto a que funcione».
El técnico de larga trayectoria gremial y profesional vinculado a grupos de productores, cree que muchas veces Mujica y Agazzi «tienen ideas compartibles pero pecan de ingenuos, los que hemos trabajado en el campo y cerca del MGAP sabemos que no hay material humano para llevar adelante un emprendimiento como el planteado».
Calificó a la estructura del ministerio como trancada y engranada. «Con la gente que hay se necesitará mucho tiempo para que exista una descentralización real».
Sin poder real de decisión
Relató que la idea general es compartible en el sentido de juntar la acción de los actores que están en la parte privada con los que están en el área pública, la duda surge sobre el poder de decisión real que va a tener un Consejo Departamental. «Para mí será nulo, no va a decidir nada, porque hoy tener una entrevista con el ministro, un diálogo con los que mandan es muy complicado y cuando lo tenés lo primero que te dicen es que es muy difícil cambiar las cosas, ya que las estructuras son así, al final nos vamos a juntar para mirarnos y nos vamos a ir para la casa» sostuvo.
El técnico consideró que «no hay que inventar tanto para descentralizar sino cambiar la actitud de lo que ya existe». Contó: «Nosotros hemos trabajado con el ministerio con unas dificultades tremendas, mucho más que con administraciones anteriores, si no avanzamos en eso, si no confiamos en las estructuras que hay, vamos a crear otra y sólo con eso vamos a empezar a creer» sentenció.
Diez reuniones y para la casa
A juicio de Henry se creó un sistema inoperante que se va a dejar abandonado en el tiempo porque no va a solucionar nada. «La gente va a ir a 10 reuniones y cuando vea que no funciona se va a marchar para su casa» dijo.
Puso como ejemplo el tema del Proyecto Ganadero: «Empezamos concurriendo 40 operadores, con entusiasmo ya que existía la voluntad del Estado de apoyar para que haya más terneros, después la gente fue abandonando, y la gente cuando se va está diciendo algo que a veces las autoridades no quieren ver, los que se fueron dejaron el mensaje de que el proyecto no marcha» afirmó.
En su opinión la situación del referido proyecto del MGAP es claro ya que en el país hay 25 mil pequeños ganaderos y en el proyecto están trabajando menos de 200; consideró «que no es falta de interés de parte de los productores, eso es un mensaje que si no lo tomamos como tal no vamos a mejorar las cosas ya que la indiferencia es la peor señal que puede recibir un programa».
Cuello de botella
Para Henry el tema de la ineficiencia del rodeo de cría nacional es el cuello de botella en la historia productiva de Uruguay y la falta de avances tiene como una de sus factores a la falta de voluntad política para conseguirlo. «Seguimos buscando mercados pero no tenemos terneros, las perspectivas son impresionantes pero se nos terminarán los animales para faenar, para qué queremos tanto mercado si no tendremos qué vender y el problema no va a ser dentro de cinco años, el año que viene ya no vamos a tener ganado ya que algunos sospechamos que hay menos ganado del que hay en verdad». Esta apreciación ha sido opinión de otros analistas en cuanto a que la diferencia de precio del ganado entre los países del Mercosur puede influir en el tráfico ilegal en la frontera.
«Hay una industria preparada para matar más ganado del que va a ver, los mercados los vamos a perder porque estamos durmiendo la siesta, hace diez años estamos durmiendo la siesta y este gobierno siguió la línea de los anteriores de la indolencia ya que no hay cambios y si no se producen más terneros este país está liquidado y no es a discursitos que este país va a producir más terneros, tiene que haber mensajes claros» opinó.
Coincidió con otros técnicos en cuanto a que el precio elevado del ternero no es el único motor para mejorar la cría, «hay que tener una actitud más activa en cuanto a transferir las tecnologías disponibles» opinó. *
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