EN ASIA 50 MILLONES DE PERSONAS POR AÑO PASAN DEL CAMPO A LAS CIUDADES

Los pronósticos indican un nuevo salto productivo para los próximos años

Estamos asistiendo a un período prolongado en el que los precios de casi todos los productos agrícolas y pecuarios en el mundo han aumentado.

Souto recordó que los precios de los mercados agropecuarios tuvieron niveles mínimos entre los años 2000 y 2002 y desde ese momento se ha registrado una suba sostenida e intensa.

El escenario de los mercados internacionales ha dado marco para el desarrollo de las actividades que producen esos productos y ha sido un motor para el crecimiento de la producción nacional. Aumento sostenido durante 5 años consecutivos. Si nada inesperado ocurre seguramente va a haber también un sexto año con similares características, «algo poco usual en la historia de las últimas décadas del país» dijo. En los últimos 5 años la economía creció un 3%, mientras que el PBI agropecuario lo hizo un 8%. El 3% incluye lo agropecuario, es decir que si se excluye al sector agropecuario el crecimiento global de la economía es mucho más bajo, incluso en algunos momentos sólo ha crecido el sector agropecuario comentó el técnico de Opypa.

 

Lo previo

El escenario previo era de una agropecuaria estancada, con escaso dinamismo. Empezó a cambiar en algunas cadenas agroindustriales, como fue la ganadería vacuna durante la década de los 90, o empujes dinámicos de la lechería «tuvimos altibajos en la agricultura, pero en general se registró una disminución de agricultores con un aumento de la productividad. Teníamos una línea exportadora firme y sostenida de girasol, la tradicional cadena cervecera, inserción exportadora en la cadena arrocera, y otros productos del mercado interno que sufrieron el ajuste, típicamente el caso del maíz y el sorgo como cultivos forrajeros orientados a la demanda local, y el trigo con un proceso de renovación muy grande» explicó.

Era el escenario previo al despegue donde la agricultura había quedado reducida a zonas cercanas a los puertos, el litoral sur principalmente. Esto último como consecuencia de que en los cereales el costo del flete es muy importante. «No es lo mismo producir una tonelada de trigo o de soja a 50 km del destino a tener que hacerlo a 500 kms porque realmente los costos de traslado y de logística pasan a ser una parte muy importante del resultado del negocio» aseguró.

 

Cambios fuertes

Ha habido un cambio en los últimos años, los mercados internos han tenido un comportamiento dinámico y los principales pronósticos hablan de que la situación se mantendrá en el futuro.

Souto relató que «tenemos respuestas muy importantes que pasan por una intensificación de la producción porque la actividad rural ha tenido que adecuarse a un valor de la tierra cada vez es más cara, el precio de los campos y las rentas han aumentado, esto implica la necesidad de intensificar la producción, de obtener más resultados por unidad de superficie» dijo.

Cuando la tierra es barata es más rentable agregar una hectárea al establecimiento que producir más por hectárea, cuando la tierra se encarece la situación se revierte.

Resaltó que esto ha generado competencia por el recurso tierra, con sustitución de una actividad por otra, «empiezan a prevalecer las explotaciones más intensivas, lo estamos viendo en la disputa de la tierra entre la agricultura y la invernada, la forestación con la cría» ejemplificó. Cambios estructurales están ocurriendo y se van a profundizar, «los motores están prendidos, ahora es interesante ver que muchos productores de engorde de ganado, que han tenido un cambio formidable, igual se sienten amenazados por la potencialidad de la actividad agrícola de pagar mayores rentas, por ello aparece como un desafío de la ganadería, que deberá mejorar «. A pesar de la competencia Souto consideró que pueden aparecer oportunidades de mutuo beneficio. La ganadería tiene una fuerte presión para intensificarse no sólo por el problema tierra sino también por la propia dinámica del negocio ganadero en el que las categorías de reposición han aumentado de valor, modificando la relación kilo flaco/gordo. «Ahora es más caro el precio del kilo de ganado flaco, como ocurre con todas las ganaderías importantes del mundo y es un cambio que es probable que haya venido para quedarse y presiona para que el engorde se haga en menos tiempo». Ya no alcanza con la pastura sembrada como elemento de mejoramiento forrajero sino que hay que aumentar la suplementación. La ganadería de engorde demanda productos de la agricultura, una pecuaria intensiva distribuida por todo el territorio nacional puede llevar a que se consolide una agricultura relacionada al engorde. Souto afirmó que los estudios marcan que tenemos tierras aptas para agricultura por todo el país, no sólo las que están cerca de los mercados de destino, «pero se puede producir granos si se tiene una demanda próxima que puede ser la ganadería que está necesitando de granos para suplementar la pastura».

 

Cada vez menos campesinos

Existen factores a nivel mundial que indican que el momento favorable en el precio de los alimentos se mantendría. Uno de ellos es el tema de la urbanización a nivel mundial que se encuentra incorporado a todos los pronósticos. Souto contó que el crecimiento de algunas economías de Asia lleva implícito la migración del campo a la ciudad. «La gente busca mejores condiciones de vida, poblaciones que son campesinas y muy pobladas. Sólo en China 30 millones de personas por año migran a las ciudades, en toda Asia son 50 millones; son personas que antes producían el alimento y ahora pasan a comprarlo». Es previsible entonces un nuevo salto productivo para los próximos años. Hasta el momento la infraestructura no ha sido limitante en el despegue productivo, pero Souto llama la atención sobre un posible impacto negativo de algunas carencias si se concreta un aumento productivo mayor. «Hay que aprovechar el impulso, lo importante es sacar piedras del camino, la infraestructura que hasta ahora no fue limitante justamente porque había capacidad ociosa, había puertos disponibles, silos disponibles, había carreteras en casi todo el litoral pero en otros puntos habrá que adecuar caminos, algo similar lo hemos visto con la madera. Es clave la limitante de los puentes, ya que no hay puentes que puedan soportar camiones de gran tonelaje como hay en Brasil y Argentina. Son temas que no se resuelven de un día para el otro pero si se quiere encarar una producción de otro nivel hay que abordarlos, pensarlas en el momento de auge ya que es cuando se puede conseguir financiamiento».

 

La tecnología

El tema de la moratoria de los transgénicos que determinó nuestro país y el control ambiental son considerados como importantes por Souto. El funcionario del MGAP aseguró que hasta ahora la agricultura contó con la tecnología que ha determinado un aumento de los rendimientos de todos los cultivos. En ese marco dijo que para aprovechar el impulso la tecnología va a tener que estar a la orden. A juicio del técnico de Opypa «la moratoria puede conspirar con el desarrollo del maíz, que es un cultivo alternativo a la soja con características agronómicas favorables por ejemplo con relación a la calidad del residuo que deja, mejor a la soja, y además por la articulación posible con la ganadería y la moratoria a quien más afecta es al maíz ya que hay eventos disponibles ya en Argentina que pueden ser muy útiles» argumentó.

Sobre el aspecto vinculado al control ambiental subrayó que es tan importante la fiscalización como la educación del buen uso de los recursos. *

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