Mejoran las perspectivas en deuda argentina
S&P también ratificó el grado especulativo BBB-A-3, para la deuda no asegurada y el crédito soberano en divisa local.
Dijo que «el mejorado panorama de calificaciones refleja la opinión de S&P de que la recién asumida Administración De la Rúa recuperó la oportunidad para pasar e implementar las necesarias medidas fiscales y reformas estructurales».
«El presupuesto 2000 de la Argentina se aprobó en el marco de las exigencias de la ley de convertibilidad fiscal, y recortará el importante déficit del gobierno central del 2,5% del PIB de 1999 al 1,5% del PIB este año, permitiendo que el déficit global gubernamental sea reducido a la mitad, el 2,2% en el 2000″, añadió.
S&P sostuvo que la rígida política fiscal del gobierno estabilizará la deuda del gobierno en el actual 50% del nivel del PIB en el mediano plazo.
«Además, S&P espera la aprobación de varios tramos de la nueva propuesta gubernamental de reforma estructural que, una vez implementada, mejorará marcadamente la competitividad y las perspectivas de crecimiento de la Argentina».
Las propuestas reformas incluyen una legislación para el mercado laboral, una revisión del sistema existente de transferencias del gobierno central a los gobiernos provinciales (coparticipación), la creación de un sistema judicial por separado para tratar los asuntos tributarios, y una reforma del sistema de salud y de seguridad social.
S&P reconoció que la legislación laboral ya había sido debatida con varios gruos de interés y sometida al Congreso.
Destacó que los elementos principales de la reforma laboral incluyen la sanción de un proceso de negociación colectivo más descentralizado, el aumento de los períodos de prueba para las nuevas contrataciones, y la abrogación de la renovación automática de los contatos de trabajo sin mutuo acuerdo.
S&P también espera que el gobierno argentino concluya las discusiones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por un considerable préstamo de facilidades stand-by, el cual probablemente incluirá metas sobre resultados sobre la deuda externa gubernamental.
Según S&P, las calificaciones están afectadas por la enorme deuda externa de la Argentina el peso del servicio de la deuda.
A un valor estimado del 157% y 73% de las exportaciones de este año, respectivamente la deuda neta externa del sector público y el total (público y privado) del servicio de la deuda (excluyendo la deuda de corto plazo) se cuentan entre las más pesadas de los soberanos calificados y comparativamente peor repecto de los respectivos promedios para la categoría «BB».
Si se incluyera la de corto plazo, el servicio de deuda se elevaría al 166% de las exportaciones, dos veces por encima de la figura para el promedio «BB», dijo S&P.
Sin embargo, la deuda del sector bancario de corto plazo (que contabiliza casi la mitad del total de la deuda externa de corto plazo) son mayoritariamente líneas de crédito interbancarias y adelantos a las subsidiarias argentinas de los bancos internacionales, y se han demostrado estables en momentos difíciles previos.
La gran brecha financiera (déficit de cuenta corriente más amortización de deuda externa de largo plazo más el stock de deuda externa de corto plazo) equivale al 255% de las reservas del Banco Central y es más alto que la del año pasado.
El riesgo de aumento del nivel de deuda externa y empresaria de la Argentina, está parcialmente mitigado por la actitud permisiva del gobierno hacia los rescates del sector privado.
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