PORCENTAJE REAL DE PREÑEZ DE GANADO VACUNO PODRIA SER AUN MENOR A LO QUE MARCAN LAS PROYECCIONES

Mayoría de productores pecuarios no aplica tecnologías disponibles

A ello se suma la secuencia de heladas agrometeorológicas que determinan un empobrecimiento de las condiciones nutricionales para el conjunto de los animales.

El ingeniero Pablo Soca, profesor de la Facultad de Agronomía en la Estación Experimental Mario Cassinoni, ubicada en Paysandú, definió la coyuntura actual de la producción ganadera en Uruguay.

Para el profesor universitario la situación climática adversa ha impactado en el mercado de hacienda. «En la toma de decisiones, en general hay una cantidad de indicadores de la producción ganadera y agropecuaria que están reflejando las condiciones climáticas», dijo.

Atravesamos un invierno que es noticia por lo frío y por las consecuencias negativas que está teniendo, primero en lo productivo en el campo, segundo en la escasez de ganado para faena. Pero el impacto ha llegado a la economía doméstica de los hogares que han asistido a un incremento en el precio de todos los alimentos ya que las heladas también están impactando en la producción hortícola, que no se recupera luego de las inundaciones de mayo.

 

Problema de forraje

El invierno comenzó muy temprano, con un número muy importante de heladas que detuvieron la tasa de crecimiento de las pasturas. A la falta de forraje, contó el investigador, se suma la alta carga de animales por hectárea que tienen los establecimientos ubicados en algunas zonas del país.

Soca relató que hay productores que van a tener problemas ya que desde hace tiempo vienen «operando con altísima carga, muy por encima de la capacidad del campo, lo cual se ha agravado por condiciones de sequía de años anteriores y por el frío invierno».

Explicó que quizás aún el problema no se vea en los animales ya que el fenómeno climático afecta primero a la pastura y luego pasa un tiempo hasta que las condiciones se logran visualizar en el animal. Soca subrayó que «desde hace mucho tiempo la tasa de crecimiento vegetal es cero y todas las medidas que se puedan tomar de aquí en más están encadenadas con lo que se ordenaron o no durante el otoño; hay que tomar medidas mucho más drásticas frente a la falta de comida».

El investigador definió que en este momento los animales ven aumentada su exigencia como consecuencia de dos fenómenos. El primero es el incremento de los requerimientos por el intercambio calórico entre el animal y el ambiente, que está a muy bajas temperaturas. El segundo factor es que cuando la cantidad de forraje es muy baja se aumenta mucho el requerimiento por pastoreo. «Los animales en esta época caminan mucho, largas distancias sobre todo en el campo natural para conseguir comer». Agregó que en el caso de los vientres preñados se suman los requerimientos de la preñez ya que las vacas justamente están en gestación tardía, momento de máximo requerimiento.

 

Bajos índices

La semana pasada se conocieron los avances sobre porcentaje de preñez en el rodeo vacuno, datos que surgieron en un encuentro que se realizó en el INIA Treinta y Tres. En la instancia, veterinarios de varios puntos del país cotejaron sus datos de preñez en ganado vacuno, luego de realizadas las ecografías y tactos en el otoño pasado.

Los resultados infieren un promedio que rondará el 75%.

Soca comentó que en el bajo resultado «hay un efecto muy grande, en la zona este y sureste del país, de los veranos muy secos que vienen afectando desde hace varios años». Contó que en departamentos como Treinta y Tres, Rocha y el norte de Lavalleja, incluso Maldonado, ya es el cuarto o quinto año de veranos muy secos.

Sobre el dato surgido de la referida instancia dijo que si bien es útil para los investigadores, siempre tiene una dispersión importante. Aseguró que el grupo de productores que hace diagnóstico de gestación está un poco por encima de la media, en el tema de aplicación de tecnologías, por lo que se puede pensar que el promedio real pueda ser bastante más bajo. «De todos modos es una aproximación valiosa pero necesariamente debería ser complementada con un análisis más en profundidad de qué es lo que hay detrás de ese número, partiendo de la base de que aquellos productores que realizan diagnóstico son los que están preocupados por sus resultados, incluso pueden utilizarlo o no como herramienta de manejo. El productor común, el que no realiza diagnósticos, tampoco aplica ninguna medida de manejo», afirmó.

 

Rodeos que se manejan mal

Este punto es clave para entender que en cierta forma los productores pecuarios en general no saben manejar sus ganados de cría; lo hacen de una manera casi silvestre en la que la acción humana prácticamente no incide sobre la biología del animal. En este momento algunos analistas vislumbran que la zona del Mercosur se convertirá en la más importante como productora de ganado del mundo. ¿Es posible que subsista ese tipo de manejo con la oportunidad histórica? Al bajo porcentaje se agrega la matanza de vientres preñados, que es muy importante en nuestro país. Demandamos al investigador si esto puede influir de forma negativa en el futuro pecuario nacional.

Soca reconoció que el porcentaje de empresarios rurales que conocen los animales que efectivamente están preñados es muy bajo, a pesar de que «es una práctica que se viene extendiendo. Sucede que el conjunto de vacas que están en mejor estado son las vacas que están preñadas y cuando hay que hacer caja o en momentos de crisis, son las primeras que se van», destacó. Explicó que a su juicio este tipo de manejo está encadenado con la ausencia de medidas de control o de conocimiento.

Según Soca, entonces se mandan a faena los animales que están en mejor estado y en manejos tradicionales por lo general son aquellas vacas que están preñadas.

 

Viabilidad

Sobre si este aspecto puede afectar la oferta de terneros para engorde o el stock vacuno, afirmó que «hay dos miradas del tema, pero en términos generales parecería que es necesaria una mayor extracción para que realmente los bajos indicadores reproductivos puedan constituirse en un techo a la producción». El problema podría surgir si aumenta mucho más la demanda de animales para exportación.

Para el investigador universitario lo sustancial en este tema es que el productor aplique los conocimientos que están disponibles en materia de manejo del rodeo de cría. «Habría que dar un mensaje importante para que se implementara el uso de herramientas de bajo costo que se han desarrollado en el país y que implican un manejo racional de los rodeos.

Con ello sólo se podría conseguir que con la misma cantidad de vacas se puedan sacar más terneros. Además el orden hace que se tengan animales de refugo en mejor estado y no habría necesidad de vender animales preñados», dijo.

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