Compromisos y responsabilidades
La educación para un consumo consciente, responsable y solidario tiene como propósito principal que el consumidor tenga las herramientas para desempeñarse con eficacia y eficiencia en sus relaciones con el mercado.
En primer lugar, tener la capacidad de desarrollar un comportamiento autónomo como actores económicos y la capacidad de negociar las normas que regulan las relaciones entre los distintos actores que se relacionan en este espacio, consumidores, proveedores, Estado.
Esto es el ejercicio de la ciudadanía en la esfera económica.
Nada de esto pasó ni pasa. Muy por el contrario, cada día escuchamos que una mano más entra a nuestros bolsillos sin que nosotros, consumidores, hayamos sido tomados en cuenta para nada.
Por ejemplo: los funcionarios privados tendrán aumento de sueldo, no así los públicos ni los jubilados y pensionistas.
Subirán los combustibles, con ello como siempre subirá todo.
Las sociedades médicas tendrán su aumento semestral. Subió la carne.
No tenemos ninguna seguridad de que los 43 productos de la canasta básica sean realmente controlados.
La información a los consumidores no llega, o llega tarde y mal.
Solicitamos hace muchos días información al economista Olesker (otro economista) por el proyectado Seguro Nacional de Salud y no contesta.
La Intendencia se va a descolgar con nuevos impuestos.
Quizá uno de los privilegios de pertenecer a una Asociación de Defensa de los Consumidores sea la independencia que tenemos, del Estado, del empresariado y de los partidos políticos.
Nada nos calla, decimos lo que vemos, oímos y no nos gusta para nada lo que está pasando.
Creemos que «los muchachos», deben ponerse a pensar en serio. Esto de que cada día haya una novedad que no sea buena para la gente trae muchas consecuencias, entre ellas, la falta de esperanza. Esa esperanza que había cuando se votó al partido que hoy nos gobierna.
El primer año nos dijeron, todavía no tenemos elementos; el segundo, estamos trabajando; y en el tercero la información que nos llega de lo que está pasando es totalmente negativa.
¿Qué pasará el que viene, cuando se acerca la campaña electoral? ¿Qué argumentos darán para que se les vote?
Gobernar no debe ser fácil. Sin embargo, muchos lo quieren hacer.
Más allá del «ego» de cada uno, se creen «iluminados», lamentablemente muchos no ven sus limitaciones, y está el compromiso.
¿Será que tienen real conciencia cuando aceptan una candidatura o un cargo, de la responsabilidad que asumen?
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