A pesar de la baja del dólar en Uruguay, el billete verde se fortaleció en la mayoría de las plazas financieras regionales y mundiales.
Ayer el peso uruguayo se apreció 0,60%, cotizando a 24,60 por dólar para la venta al público, contra 24,75 el miércoles, según la mesa de cambios del Banco República.
En el mercado interbancario el dólar se ubicó en 23,80 pesos para la venta, quince centésimos menos que el cierre anterior.
El monto de las operaciones fue de apenas 2,5 millones de dólares, sin participación del Banco Central.
En lo que va de 2007 la moneda uruguaya se apreció 2,57%, tras haber cerrado en la última jornada hábil de diciembre a 25,25 por dólar.
En la región la moneda argentina se depreció 0,33%, cerrando a 3,12 pesos por dólar, según el promedio de bancos y casas de cambio, mientras que el real en Brasil cayó 0,26% con relación al dólar, que cerró a 1,914 reales, contra 1,909 el miércoles, informó la Bolsa de Mercaderías y Futuros. Por otro lado, la moneda chilena se mantuvo estable en su cotización frente al dólar, que al cierre de las transacciones se cotizó en 523,50 pesos por dólar, informaron agentes cambiarios, mientras el peso mexicano se depreció al cerrar en 10,91 por dólar, frente a los 10,86 del miércoles.
El peso colombiano se devaluó 1,02% ayer en el mercado interbancario, al cerrar la cotización del dólar estadounidense en 1.973,05 pesos, 20,05 unidades por encima del cierre del miércoles, informó el privado Banco de Colombia (Bancolombia).
Mientras tanto, el euro se replegó ligeramente ante el dólar el jueves, en el mercado cambiario neoyorquino después del feriado estadounidense, tras el mantenimiento de las tasas sin cambios en zona del euro.
Tasas sin cambios en Europa
El Banco Central Europeo (BCE) mantuvo intacta este jueves su tasa de interés principal, en el 4%, pero ha dejado la puerta abierta a un aumento de las condiciones de crédito en la eurozona.
Esta decisión era esperada tanto por los economistas como por los mercados, habida cuenta de que el instituto financiero había subido hace un mes su tasa de interés principal en un cuarto de punto porcentual.
Los guardianes del euro optaron por mantener intacta su tasa de interés principal en el 4%, declaró en Francfort uno de los portavoces de la institución financiera.
«Nuestra política sigue siendo más bien acomodadiza, con condiciones de financiación favorables (…)», afirmó durante una conferencia de prensa el presidente del BCE, Jean-Claude Trichet, tras una reunión del Consejo de Gobernadores sobre política monetaria.
Todo indica que estas condiciones propicias no durarán demasiado, ya que se vislumbra en el horizonte una subida, que no tardará en llegar, para frenar el peligro inflacionario en la eurozona.
Hay que «vigilar de cerca» la evolución de los precios para hacer frente a una posible subida de la inflación, dijo Trichet, con una fórmula que repetía literalmente la advertencia que hizo hace un mes.
Haciéndose eco de las previsiones que auguran un aumento para los próximos meses, Trichet dijo que no tenía la intención de contrariar «las expectativas de los mercados para (…) setiembre u octubre».
El BCE actuará «a tiempo» y «firmemente» si es necesario, advirtió.
Desde diciembre de 2005 el BCE subió ocho veces su tasa de interés directriz, que pasó del 2% al 4%.
El jefe del BCE hizo un balance positivo de la economía en la eurozona, cuyas perspectivas a mediano plazo «siguen siendo favorables», y advirtió del peligro de que se disparen los precios ante posibles subidas salariales por encima de la productividad.
También citó como factores de riesgo el aumento de la liquidez y de los créditos, así como «los nuevos aumentos inesperados de los precios del petróleo».
La inflación no es la única inquietud del jefe del BCE, que también expresó su preocupación por las señales que denotan cierta dejadez en la gestión de los gastos públicos de algunos países.
«El Consejo de Gobernadores observa con inquietud las presiones surgidas en algunos países para relajar los objetivos presupuestarios», afirmó durante una conferencia de prensa en Francfort.
«Es imperativo que todos los gobiernos se plieguen a las reglas del Pacto de Estabilidad y de Crecimiento» europeo en estos tiempos de crecimiento económico favorable, agregó. *
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